2023-01-08

Barros se prepara para asumir una nueva misión pastoral con la premisa de "una Iglesia de puertas abiertas" y servidora de "los po

Tras una década en la Parroquia Sagrada Familia, el próximo 4 de febrero, en una misa que se llevará a cabo a partir de las 20:00, el sacerdote Alberto Barros asumirá como párroco de la Parroquia Santa Catalina


En una entrevista con Noticias de la Calle y Canal 2, el religioso dijo que fueron 10 años intensos, en el que junto a la comunidad, fueron construyendo un camino “basado en la apertura, en el recibir a todos, cada uno con su vida a cuestas. Hemos ido haciendo un camino también de mucho crecimiento en la generosidad, en la solidaridad. De hecho, la Parroquia Sagrada Familia se transformó en una pata fundamental de Cáritas Diocesana, la mayoría de las donaciones que se han manejado en Cáritas, donde también estoy, provienen de la Parroquia Sagrada Familia”, expresó. “Han sido años de mucha oración también, la celebración de cada Eucaristía como pueblo de Dios, como familia, siempre tratamos de vivir con nuestras luces, nuestras sombras, porque todo tiene también sus limitaciones, somos seres humanos con nuestras imperfecciones, carencias, pero tratamos de manejarnos siempre con este lema: ‘queremos construir una iglesia de puertas abiertas, corazón orante y servidora de los pobres y sufrientes’ y ese fue el camino recorrido”, dijo y agregó “la verdad es que me voy muy feliz, enriquecido por el testimonio, el ejemplo de esta comunidad, me ha hecho mucho bien, me voy con ese testimonio que me ha enseñado, me ha enriquecido, me ha hecho crecer, así que sólo tengo palabras de agradecimiento”.


Cinerario


Inaugurado en junio del 2017, el Cinerario ubicado en el predio de la Parroquia Sagrada Familia, fue “un hito realmente muy fuerte”, dijo el padre Barros. “La cantidad de familias que se han ido acercando a partir del dolor por la pérdida de un ser querido ha sido realmente impresionante. Hasta que yo dejé la parroquia, el 10 de diciembre, en el Cinerario se encontraban casi 250 restos de personas que han fallecido, lo cual significa estar hablando de más de 200 familias que se han acercado con su dolor, con su tristeza, con su experiencia de duelo; y realmente ha sido muy fuerte para la parroquia acompañar esas situaciones. Recibir al doliente, al sufriente, acompañar, estar, acompañar las celebraciones que sean motivo de consuelo, de esperanza, de certeza de que quien ha fallecido nos acompaña hoy feliz, absolutamente feliz desde la Fiesta Eterna junto a Dios. Tener presente a todo ese mundo de personas que ya ingresaron en la Fiesta Eterna en cada misa que celebramos. Todo eso fue muy fuerte y eso significó también el acercamiento a la parroquia de muchísimas familias, de muchísima gente que al venir a recordar a sus seres queridos, a rezar, a traer una flor, se quedan a la misa y eso le ha cambiado la fisionomía a la parroquia de una manera muy muy fuerte”.


El servicio a los demás, especialmente a los que necesitan


Con 37 años de sacerdocio, Alberto Barros dijo que asumirá esta nueva misión pastoral “caminando al lado de la gente”. “Adherirse a un caminar que ya se viene haciendo, escuchar, aprender y después juntos ir tomando las decisiones mejores para que el mensaje de Jesús, el servicio a los demás y especialmente a los que necesitan y sufren más, pueda llegar de la manera más eficaz posible. También poniendo en manos de Dios esta nueva etapa”. “El obispo me propuso este cambio y me parece lógico. Cuando el Obispo cree que termina una etapa y que hay que comenzar otra, la disponibilidad también es parte de la vida sacerdotal” remarcó Barros, quien continuará como responsable de Cáritas Diocesana Posadas.


“Que la fe y esperanza nos den el impulso para seguir amando, construyendo, trabajando por el bien común”


Para finalizar, el sacerdote reflexionó acerca de la difícil situación económica que se vive a nivel país. En este sentido, recordó que “prácticamente la mitad del país está en situación de pobreza, con salarios que siempre van perdiendo frente a la inflación, la dificultad en la compra de alimentos para los pobres. Ha sido un año muy duro y uno quiere mirar el futuro siempre con esperanza”, expresó y en un mensaje a los misioneros remarcó que “la esperanza es un valor que hay que rescatar siempre porque sin la esperanza se renuncia a la lucha, el esfuerzo, al seguir caminando. Entonces lo mejor que nos puede pasar es ahondar la experiencia de la esperanza. Quienes creemos en Dios, esa esperanza brota de la fe, una fe que tiene que ahondarse, que tiene que profundizarse, ser raíz de la esperanza. Y que esa fe y esa esperanza nos den el impulso para seguir amando, construyendo, trabajando por el bien común, que cada familia pueda estar un poco mejor y dejar de lado tantas divisiones, tantos enfrentamientos, tanta violencia entre unos y otros, y poder tomar este ejemplo de una Argentina que pudo celebrar unida, junta, sin diferencia, creo que ese es el camino”.

la esperanza es un valor que hay que rescatar siempre porque sin la esperanza se renuncia a la lucha, el esfuerzo, al seguir caminando
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