Concejo Deliberante santotomeño dispondrá de 162 millones de pesos para gastar en 2024
Santo Tomé.- En la sesión extraordinaria realizada el 30 de noviembre del año 2023, el Concejo Deliberante de esta ciudad aprobó su propio presupuesto a ser ejecutado durante el presente año, el cual estipula una suma de $ 162,760.000,00; mayormente para pagar retribuciones a los concejales, once ediles que integran el cuerpo deliberativo y al personal que allí cumple funciones administrativas. Hay quienes consideran que es un monto muy elevado el que dispondrá tanto el presidente nato del Concejo, Carlos Raúl Farizano, y su hijo Carlos Adolfo Farizano, quien en un proceso para nada transparente fuera electo vicepresidente primero del cuerpo, relegando a segundo término al radical Santiago Saucedo. Prácticamente cuarenta días después de su sanción, el digesto legislativo publicó el pasado 10 de enero la resolución donde fuera aprobado el presupuesto para el año 2024 del Concejo Deliberante con 162 millones de pesos a ser gastado de manera discrecional por la nueva conducción del Concejo, es decir Carlos Farizano (padre) y su hijo Adolfo Farizano. La suma, en el actual contexto de crisis, aparece como sumamente excesiva si se tienen en cuenta dos aspectos fundamentales, uno de ellos la crisis económica imperante y, lo otro, es lo improductivo en que se ha convertido el Concejo santotomeño. Ya no se debate ante el público (por más poco que sea) que asiste a las sesiones y como contrapartida todo se “cocina” en las reuniones de comisiones. Asisten al recinto de sesiones, solo a levantar la mano. La mayoría de las sesiones no duran más de 20 minutos cada una. Y por si esto fuera poco, hasta ahora ningún medio de difusión ha podido acceder a la información oficial donde consta cuál es el monto que cada concejal percibe mensualmente por su “sacrificada tarea” en pos del pueblo santotomeño. Algunos señalan que lo que percibe cada concejal, ronda entre los 800 mil hasta un millón de pesos inclusive.
Ya no se debate ante el público (por más poco que sea) que asiste a las sesiones y como contrapartida todo se “cocina” en las reuniones de comisiones.