FUEGO: YERBAS INCENDIARIAS QUE MATAN
Para los pobres, lo peor; y también venenos si es negocio. Millones de paquetes de yerba mate adulterada fueron destinados a personas sin recursos económicos. Y entre los industriales que vendieron esa porquería, se dice que se encontrarían Pedro Puerta y Federico Puerta, ambos hombres públicos, según informes que hablan de yerba “muy tóxica”.
La denuncia presentada ante la Justicia en estos días habla de “suministro de sustancias peligrosas para la salud”, nada menos. Semejante delito y otros varios más habrían sido cometidos por los empresarios que el año pasado (sino también en otros años) vendieron al Ministerio de Desarrollo Social yerba mate destinada a ser entregada a familias carenciadas. Se involucra en la denuncia a empresarios de Misiones que ya hace dos años también fueron indicados como autores de fraudes parecidos.
En diciembre del 2020 el diario La Nación contaba que dos de los proveedores elegidos para la compra de yerba por parte del Estado nacional “tuvieron inspecciones durante el año donde se detectó mercadería presuntamente adulterada”, y recuerda que “la contratación se hizo para atender a la población vulnerable”.
Esos dos empresarios están denunciados ahora por el mismo tipo de fraude alimentario. La denuncia presentada recientemente ante la Justicia por la actual ministra de la cartera de asistencia social, que pasó a denominarse De Capital Humano, Sandra Pettovello, afirma que aquellos proveedores del Estado entregaron yerba adulterada, lo cual, se indica, podría configurar delitos de “suministro de sustancias peligrosas para la salud, administración fraudulenta, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberos de funcionario público”.
La cuestión, gravísima, involucra a empresarios yerbateros de Misiones y además de los nombres que figuran en la denuncia, salpica, al parecer (y lo parece mucho) a dos yerbateros y políticos muy cercanos a la gestión del presidente Javier Milei, al punto que uno de ellos, el actual diputado provincial Pedro Puerta (el otro es su padre Federico, más conocido como Ramón o Ramoncito) declaró ser “un soldado de Milei”.
A los hechos delictivos, o por ahora presuntos hechos, que van quedando a la luz en estos días luego de que se encontraran millones y millones de kilos de yerba peligrosa productos de aquellas compras del Estado, se le agrega un video que muestra una quema de bolsas, en un descampado, que contendrían yerba adulterada o elementos para adulterarla, como ser el poleo, un producto que, dicen los expertos, sirve para aumentar el volumen en los paquetes de yerba sin que se note fácilmente su presencia.
El poleo, es una planta de uso medicinal que, como todas ellas y como todo remedio, debe ser consumida con precaución y con el asesoramiento de expertos pues tendría posibles contraindicaciones que advierten sobre una altísima peligrosidad en el consumo excesivo. Por ejemplo, un estudio de Medline Plus (un servicio informativo sobre temas médicos y de salud, producido por la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos de América) afirma que “el poleo puede causar daño hepático y renal grave, así como daño al sistema nervioso; mientras que su uso repetido puede provocar la muerte”.
Uso repetido que puede llevar a la muerte; y qué uso más repetido en la Argentina que el tomar mate, costumbre que millones de argentinos repiten a diario y más de una vez por día. La yerba mate adulterada no es una novedad, desgraciadamente; existen muchos casos comprobados y otros muchos basados en sospechas o simplemente en deducciones que se hacen al producirse descomposturas de algunos mateadores. Por otra parte, el poleo es usado en lo que se llama “yerbas compuestas”, legales y aprobadas por los organismos de control alimentario, y es además una yerba medicinal muy apreciada siempre y cuando se la consuma con los resguardos correspondientes, que deben ser advertidos en las etiquetas de los paquetes que la contienen; y, vale reiterarlo, según lo indicado por la citada fuente científica de expertos en medicina “no debe ser consumida de manera repetida”.
Pero no solo esa plantita se habría encontrado abundantemente entre los millones de kilos de yerba vendidos, como yerba pura, al Ministerio de Desarrollo Social; parece que también había en esos paquetes otros “complementos” no declarados (algunos directamente prohibidos). Por no hablar del consabido “palo” de la misma planta de yerba que según el reglamento alimentario puede incluirse en no más de una determinada proporción pero que en este caso, como en tantos otros, abunda más allá de lo permitido y hasta podría ser que parte de esos palos no sean de yerba.
En definitiva, un asco esta yerba destinada a los pobres. La sospechada participación de la empresa de los Puerta en esta cuestión de la yerba adulterada se alimentó en estas horas por un informe periodístico donde se mostró remitos que probarían la compra de grandes cantidades de poleo por parte de los mencionados yerbateros dedicados a la política, aunque Pedro Puerta desmintió dicha adquisición. El mismo informe, detalló que con el agregado escondido de poleo las ventas de yerba pasan a ser mucho más redituables; un fraude alimentario. Y la palabra fraude también lleva a recordar otras situaciones relacionadas con el mencionado Ramón.
En el año 1995, los primeros datos del escrutinio provisorio en las elecciones a gobernador de Misiones daban ventajas al candidato radical Fernando Elías Llamosas; apenas conocidas esas proyecciones del conteo de votos, comenzaron a suceder cosas raras, demoras, interrupciones del escrutinio, “inconvenientes” varios, desinformaciones, telegramas electorales que iban y venían, o que no iban, etcétera.
Hasta existió otro principio de incendio, fuego, en el domicilio de uno de los abogados de Llamosas, ocurrido en horas del día. Y, después, apareció una cantidad enorme de urnas quemadas a poco de realizarse el acto electoral, según pericias, que dieron lugar a la tapa del Diario Clarín, de Buenos Aires, del día 20 de mayo de 1995, que se publica.
Finalmente, el resultado oficial le dio el triunfo al entonces todopoderoso gobernador que se postulaba para la reelección, el yerbatero Puerta; pero tan incierta fue la cosa que, para el resultado de las elecciones a presidente de la Nación, que se realizaron paralelamente, el mismo día y con las mismas urnas, los votos emitidos por los misioneros no fueron contados, por resolución de la Justicia Electoral Nacional.
Las fotos que mostraban, y siguen mostrando aquellas urnas quemadas, pasaron a ser emblemáticas para caracterizar al político y yerbatero Puerta, que aquella jornada de acuerdo a los resultados que brindaba el Ministerio del Interior de la Nación, a cargo de Carlos Corach, pasada una semana del acto electoral, seguía dando como derrotado al gobernador-candidato Puerta; pero ganador del acto electoral el ex – intendente de Posadas “Tulo” Llamosas, con poco más de 151 mil votos para el cargo de gobernador y Puerta unos 137 mil votos.
En tanto en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, donde llegó la causa judicial que se incoara, sus Ministros integrantes, en un Fallo dividido, afirmaron que la elección era nula, viciada de nulidad -se pueden consultar en sus archivos de Fallos-.
Muy significativamente, ahora, cuando a él y a su empresa familiar se la sospecha como proveedora de yerba adulterada, se descubre otra quema, filmada y difundida en varios medios, de bolsas que aparentemente contenían hojas, de yerba, de poleo, o de vaya a saber qué otras cosas. Quemadas con fuego, como aquellas urnas y votos de 1995 que muy probablemente le hubiesen dado el triunfo a Llamosas, de haberse realizado una elección sin inconvenientes.
Situación está que marcó el destino político de un Ramón Puerta que nunca más pudo ganar una elección al cargo de gobernador ni a ningún otro. Y viene al caso recordar otro hecho de fuego: durante el gobierno nacional de Carlos Menem y por impulso del entonces gobernador Puerta, se desreguló la industria yerbatera y los documentos del ente que la regulaba -CRYM- fueron quemados (aunque algunos papelitos, medios chamuscados, se salvaron, dicen).
Ahora, el mismo yerbatero vuelve a impulsar la desregulación total de dicha industria; y vuelve a aparecer, pareciera casualmente, el fuego. Se repiten las fogatas y las quemas de papeles o productos que pueden comprometer a algunos, se repiten los fraudes: se repite el desprecio hacia los más desprotegidos y su salud.
Pero por otro hecho producto de una herencia que nos dejarán: el incendio de la Provincia de Misiones con la deuda pública de 1.150 millones de dólares -3 presupuestos provinciales- dejados por las gestiones de Gobierno de Ramón Puerta, que pagamos durante 20 años todos los misioneros. Con su carga de dolor, angustia y enorme trabajo.