2024-08-04

Caliente: sin goles, la Selección perdió con Francia y quedó afuera de los Juegos Olímpicos 2024

¿Revancha? ¿Qué revancha? ¿Comparar una final de Mundial con unos cuartos de Juegos Olímpicos? Pero por favor... ¿Duele? Por supuesto. Sin embargo, no hay absolutamente nada de qué reprocharse. La Selección Argentina llegó a la cita olímpica como uno de los equipos favoritos: por la camiseta, por la jerarquía individual y por los cuatro campeones del mundo. No obstante, el papelón de Marruecos en el debut lo mandó al mata-mata con el otro candidato: Francia.

Y la Albiceleste, con sus vaivenes, con sus lapsos de buen juego y otros en los que estuvo muy desordenado, estuvo a la altura, aunque el orgullo se encuentre un poco dañado por este 1-0 en Burdeos. Francia era un rival más que especial. Por todo. Por los nombres, por el estadio, por el contexto hostil y por el funcionamiento que venía teniendo el equipo de Thierry Henry en estos Juegos Olímpicos.

Por dicho motivo, Mascherano movió fichas en relación con el triunfo ante Ucrania y salió con un 4-4-1-1 (a veces 3-2-4-1, con García y Zenón dando amplitud) que tenía como objetivo no ir al golpe por golpe, sino esperar con las líneas bien juntar en su propio campo y construir desde la tenencia prolongada de la pelota. Por su parte, Les Bleus apostaron por un 4-3-1-2, con Michael Olise moviéndose con libertad por detrás de Jean-Philippe Mateta y Alexandre Lacazette.

La idea de Henry, al igual que durante su performance en el Grupo A, no fue disputarle la posesión a la Argentina, sino esperarlo en su propio campo, con los tres volantes repartiéndose los espacios intermedios, apostando por las transiciones rápidas a la espalda de los laterales.

Desde ahí, Les Bleus encontraron la forma de causarle problemas a la Selección; sobre todo, en los primeros 20'. El gol tempranero de Francia, con Mateta ganando fácil sobre el primer palo en una clara jugada preparada de pelota parada, no modificó el planteo inicial del partido, pero sí radicalizó la postura del conjunto de Henry.

Con el 1-0 en la mochila, Les Bleus retrocedieron unos 20 metros, se colocaron en bloque bajo y dejaron que Argentina maneje la pelota sin problemas hasta 3/4. Y a pesar de que la Selección tuvo sus chances clarísimas (un remate lejano de Equi y un cabezazo de Giuliano abajo del arco), siempre dio la sensación de que Francia podía dar el golpe de gracia con su extraordinaria velocidad.

Pero había apenas un gol de diferencia... El retoque de Mascherano en el descanso le hizo muy bien al equipo, sacándolo a Zenón de la banda izquierda y dejándole el carril a Soler. Con el correr de los minutos, el desarrollo, más no el resultado, era todo de Argentina.

Quizás, sin tanto orden, sin tantas ocasiones, pero con un amor propio bárbaro que lo hizo asentarse en campo contrario. Ya sobre el final, la esperanza de la Selección estaba definitivamente atada al caos: línea de tres, dos volantes, cinco delanteros y a lo que venga. El apuro le terminó jugando una mala pasada a la Selección

Te puede interesar