El IPS lanzó una línea telefónica para consultas y asesoramiento en la prevención del suicidio
Como parte de un trabajo que apunta a sumar herramientas a la hora de hacer foco en la prevención del suicidio, desde el Instituto de Previsión Social (IPS) Misiones lanzaron una línea telefónica destinada a las personas que deseen tener algún tipo de asistencia vinculada a la salud mental.
En ese sentido, la jefa del Departamento de Salud Mental de la obra social, Constanza Logegaray, señaló a Noticias y Canal 2 que “a la línea telefónica 3765-481000 se puede llamar durante las 24 horas en los siete días de la semana con el fin de hacer consultas o buscar asesoramiento respecto al suicidio, y derivaciones en el caso de que se requiera.
Está destinada a afiliados como también a quienes no lo son. A la hora de hacer una derivación, si la persona es afiliada la atención clínica se realiza con el IPS y si no es afiliada la derivamos a Salud Pública”, explicó. Por otra parte, para consultas sobre otras problemáticas de salud mental se puede llamar al número 3764121259.
En tanto, comentó que en el Departamento de Salud Mental hay una demanda constante, “por suerte estamos pudiendo responder a raíz de que tenemos un equipo grande y comprometido, que trabaja de manera articulada e interdisciplinaria compuesto por psicólogos, trabajadores sociales, abogados y psiquiatras que nos permite ofrecer el servicio a todos los afiliados”, destacó Logegaray.
Asimismo, especificó que desde el área se atiende a las personas desde antes de nacer, a partir de la psicología perinatal, hasta el adulto mayor, por lo que cuentan con una demanda muy amplia. “En la tarea diaria lo que observamos son cuestiones que tienen que ver con el adulto medio en relación a la ansiedad y a los problemas sociales que estamos atravesando y que repercuten en la salud mental.
El trastorno de ansiedad se da mucho a partir de que la gente no para producir durante todo el día y no encuentran espacios para la desconexión, todo el tiempo se está hiper conectado y eso genera mucha ansiedad. Lo mismo ocurre con la poca tolerancia a la frustración, a partir de que todo el tiempo se reciben estímulos y no se puede procesar absolutamente nada, todo es para ayer”, remarcó.