2025-02-06

PIANCHO

¿Qué tal mis amigos, cómo están todos Ustedes? Espero que se encuentren bien, excelentes, en estos días que tienen muchas particularidades que para nada se muestran apacibles con los misioneros que tuvimos que soportar temperaturas de 45 grados y más de calor este domingo, lunes y martes.

Miren, les cuento que el domingo me andaba transportando en colectivo, me fui a lo de la comadre Aurora, estaba sentado al lado de una señora, la que atenta miraba su teléfono y de tanto en tanto escribía, mientras yo transpiraba y transpiraba, hasta que en un momento me miró preocupada preguntándome: “¿Tomó agua hoy?”, diciéndome rápidamente: “Mire que hacen 49 grados de calor y no puede transpirar como lo está haciendo si no tomó agua”.

Ahí caí que hacía mucho calor, en realidad muchísimo calor, vieron que las personas que somos grandes de edad tenemos la temperatura especial y el calor medio que nos hace bien para los huesos, nos da un poco de flexibilidad en el cuerpo tanto que hasta parece que tenemos menos edad, sobre todo yo con mis más de 95 pirulos.

Mucho calor hacía y comencé a mirar a la gente y todo el mundo estaba empapado de calor con la ropa que parecía un corset apretando los cuerpos, pero enteramente mojados, además adentro del colectivo.Por suerte, el cole paró pronto y me bajé en una parada con sombras en unos 40 metros hasta lo de la comadre. Que por suerte estaba con su ventilador prendido, mirando la tele muy cómoda, tomando un tereré.

Entré y me recibió preocupada porque decía el televisor que en todo el País había corte de luz me contó, y ahí nomás la exclamación: “En cualquier momento se corta la luz acá”, intenté tranquilizarla diciéndole que hasta ahora no se había presentado ningún corte que me haya enterado, preguntándole si en su casa hubo cortes, respondiéndome que no.

Entonces le serené: “Bueno Aurora, ojalá que no se corte, por qué no charlamos de otra cosa, yo escuché que con Urugua-í, con la represa funcionando, más todos los otros medios de generación de luz que tiene  Misiones tiene cómo hacer funcionar sus cosas”.

Me miro, me miro otra vez y como buena mujer práctica, inmediatamente me dijo: “no vamos a ponernos la capa si no llueve, si corta la luz vamos a preocuparnos”, pasándome un tereré riquísimo, fríoooo, que al segundo me vino el alma al cuerpo de nuevo, haciéndome pasar la sed y todo.

Poniéndonos a charlar de las novedades, por supuesto de todo tipo, hasta la hora de la cena. Muy pequeña, pequeña mismo, como la de los jubilados que somos. Me quedó en la cabeza la noticia que le trajo su hija, de su nieta, por supuesto que son las cosas que nos interesan a nosotros, con la misiadura además que tenemos todos.

Me comentó que la “Neni”, su hija, le dijo que la lista de útiles para la escuela le sale como 60 mil pesos y eso que va a primaria la Rocío su nieta, que de ella hablábamos. Cuando me dijo la cifra me quedé impactado. Diciéndome para adentro: será un año difícil este, muy pero muy lleno de necesidades y dolores. Bueno, después del primer pantallazo vamos comenzando.


TREGUA SEGÚN TRUMP
Comenzó con actos concretos a tener firmeza de paz la situación en Medio Oriente, pero les digo lo que escuché en la tele: el señor ese el tal Trump que le sentó en la mesa de negociaciones a la gente de Israel y Hamás, el brazo armado de los palestinos para que paren de tronar las bombas y armas dijo que “la tregua no era muy firme”. Ahí me vino a la cabeza de forma inmediata esa fila interminable de gente en un informativo de la tele en el Canal 2 El Canal de Todos, que decía el periodista que estaban volviendo de nuevo a Gaza, que en Gaza todo era una destrucción y que se comenzaron a encontrar cientos de muertos entre los escombros que dejaron las bombas de los israelíes, tornando la vuelta en una realidad pavorosa.

Me dije para mis adentros, voy a comentar esto pues se  parece mucho a la bíblica multitud que acompañó a Moisés en su salida de Egipto después de como 3 mil años atrás. Tan parecido a esa multitud en el desierto que muestran las películas que fueron los 40 años por el desierto a Moisés y el pueblo judío caminando hasta llegar a la Tierra prometida. Pero acá eran los Palestinos, miren la foto, que en una cantidad de 500.000 personas fueron la primera oleada de gente que volvió a sus casas hechas polvo, con la voluntad de reconstruirlas, de la nada.

Es que la Ciudad de Gaza adonde están volviendo a pie estas personas, que era el hogar de 2,4 millones de palestinos fue destruida en un 90% por las bombas israelíes y los combates. Pura desolación y muertos que aparecen cuando con las palas y picos remueven los escombros impulsando un nuevo destino, un nuevo camino, que por ahora solo brinda llanto, dolor en el entierro de estos muertos de los escombros.

La feroz caminata comenzó a las 72 horas después que Israel desbloqueara los accesos al Corredor Netzarim, que atraviesa la Franja de Gaza en su centro de este a oeste. Desde este lugar, los gazatíes emprendieron su retorno, en su inmensa mayoría a pie. “Más de medio millón de personas desplazadas de nuestro gran pueblo palestino han regresado durante las últimas horas desde las gobernaciones del sur y el centro a las gobernaciones de Gaza y el norte, a través de las calles Rashid y Salah al Din, después de 470 días de su desplazamiento forzado desde el comienzo de la guerra genocida cometida por el ejército de ocupación en la Franja de Gaza”, expuso un comunicado de la oficina de prensa del Gobierno gazatí, siendo verdaderamente sobrecogedor las escenas que se pueden ver en la televisión a la par que esa chispa de heroísmo que se advierte en aquellos que con rudimentarios objetos y herramientas comienzan a construir su esperanza vital en esta Tierra. Esta nueva lucha titánica es por construir un nuevo hábitat en esta tierra milenaria que tantas luchas ha generado en el curso de la historia de la Humanidad.


VIVIR EN LOS “EFECTOS” DE UNA GUERRA
Tiene que ser durísimo vivir en medio de una guerra y sobre todo con los “efectos” de ello, que se presentan en todos los aspectos de la vida en un espacio así. Por lo pronto, lo más típico es la ausencia de los productos básicos para la vida de cualquier ser humano.

Acá en la Argentina en este último tiempo estamos con un escenario muy  parecido al de una guerra, pero sin que ella haya sucedido. Todo producto de una “gestión” de gobierno que llevó a millones de hombres, mujeres y niños a una verdadera carnicería humana. Es que todos los informes y ahora las noticias que vienen de otros países, pero generadas por la Argentina, exponen que el argentino medio ha modificado de forma “alarmante” su dieta alimentaria.

No solo han quedado pobres e indigentes millones de personas, sino que ya están cambiando su consumo, la cantidad de alimentos que consumen. Por supuesto, con todas las calamidades que ello produce de forma directa e inmediata. No es que se come menos de los productos tradicionales para todos como la carne, la leche, el pan, la yerba mate, sino que directamente no se come.

No se consume más. Pero ello se presentó desde el mes de enero del año 2024 hasta este mes de enero del año 2025, cuando arrancó el primer año de gestión del presidente de La Libertad Avanza, Javier Gerardo Milei, un hombre que está poniendo a los argentinos patas para arriba y al cementerio. Increíble que ello suceda con un presidente que en solo este año ha endeudado al País en 95.000 millones de dólares, que no se saben dónde están.

Porque no se destinaron a Obras Públicas, no se destinaron a asistencia Social, no se destinaron a construir fábricas o emprendimientos públicos o privados, se han volatilizado increíblemente o no y se han redirigido para afuera a alguna de esas cuentas bancarias que dicen que no se conoce nunca el nombre del dueño de la cuenta que se pone con nombre de fantasía: “gato”, “gatito”, “perrito”, “La Torre”, “Esmeralda” o raras veces “oro”, “lingote”, seguido siempre de un número para tornarlo en difícil de detectar. O se orientan los dineros a eso que se llama “criptomonedas”.

El presidente Javier Gerardo Milei, en este sentido, tiene muchos expertos en “fugar” dineros puestos en “criptomonedas” como el ministro de economía de la Nación, Luis “Toto” Caputo, y/o Federico Sturzenegger, otro ministro, que hicieron prácticamente evaporarse también unos 40 mil millones de dólares en la gestión de gobierno del celebérrimo ex – presidente, también de la Nación, Mauricio Macri, pero en aquella oportunidad en 4 años.

Ahora con la experiencia acumulada, todo fue más rápido y en solo 1 año se “esfumaron” 95.000 millones de dólares y los argentinos muertos de hambre, todos. Ahora le tocó a la clase media, esa que siempre decidió las elecciones que de forma casi mágica entraron a la pobreza, no tienen para mantener sus casas de campo, sus excelentes niveles de vida y hasta comenzaron a enflaquecer por la “dieta forzada”: en Recolecta, el barrio más “paquete” y distinguido de Capital Federal, las señoras compran la carne y las verduras por medio kilo, habiendo restringido casi todo. Hasta las salidas a cenar “afuera” los sábados, que les toca cada 45 días o venden alguna joya para algún cumpleaños o compra de remedios y les queda un vuelto.

Mis amigos, la piojera está entrando a todos los hogares. No tenemos solamente “4 pobres” como dicen imprudentemente algunos. Con una particularidad: la imagen pública del que les metió el engaño al igual que las encuestadoras que decían que era el “Rey del Mundo” y este temerario creía que se fueron al bombo, pues cayó 30 puntos la imagen pública de Javier Gerardo Milei y comenzó a tener un “olor a cala” de finado cada vez más fuerte.

Ojo aquellos vivillos que no entiendan esta realidad, pues con ese finado los van a enterrar, no quedarán en la puerta del cementerio como se acostumbra con los fallecidos, pobrecitos, van solitos a rendir cuentas a otra dimensión.  Bueno mis amigos, hasta acá llegamos hoy. Los quiero mucho a todos Ustedes, cuídense la salud estos días que el calor es mortal para los enfermos de presión o del corazón y puede ser una mala elección no cuidarse.

A tomar mucha, pero mucha agua, con cocú, con cola de caballo o con barba de choclo, de una o en el mate o tereré. Hagan el amor como nos enseña Jesús, sean solidarios con los más pobres y necesitados que por millones se plantaron en la vida de pobres e indigentes. Suman más de 25 millones en esta nuestra Argentina que produce alimentos para 400 millones de personas. Gracias por tenernos ahora en sus manos pues con ello podemos salir todos los días a las calles. Un fuerte abrazo mis amigos. Hasta la semana que viene.
Piancho de la Calle.

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