2025-02-10

La UIA y Luis Caputo se encontrarán en medio de una larga lista de plantas industriales en crisis

Se llevará a cabo mañana la primera reunión del año entre la Unión Industrial Argentina (UIA) y el ministro de Economía, Luis Caputo. En la agenda del sector no pasa desapercibida la cantidad de reconocidas empresas que en 2024 achicaron o relocalizaron su producción, cerraron plantas y despidieron empleados. Sin embargo, dentro de la entidad, hay miradas contrapuestas sobre cómo abordar el preocupante cuadro de situación. Se trata de un encuentro postergado.

La cita entre la entidad representante del sector fabril y el equipo económico, encabezado por Luis Caputo, iba a realizarse originalmente en noviembre del año pasado. Por cuestiones de agenda, el funcionario canceló. Pero tampoco asistió a la 30ª Conferencia Industrial, coordinada por la UIA. El jefe de la cartera económica buscará enmendar sus ausencias. La UIA, en tanto, ya tiene preparada su agenda de discusión. La prioridad será la necesidad de una rebaja impositiva para buscar competitividad.

“La idea es plantear todas las distorsiones, los problemas que tenemos en la industria”, comentó una fuente de la entidad. Sin embargo, el peso de los impuestos no parece ser el único limitante para hacer crecer la actividad fabril en Argentina. La lista de empresas reconocidas que ocupan la agenda por anunciar una parálisis o relocalización de su producción, apagón de hornos, despidos de empleados o baja de ventas es cada vez más nutrida.

El último caso resonante lo encabeza Nestlé Argentina, cuya planta ubicada en Córdoba dejará de funcionar durante el mes de marzo. La empresa, reconocida por producir el cacao en polvo Nesquik, admite una baja de ventas tanto a nivel internacional como local. “La planta de Villa Nueva está programando la suspensión temporaria de la producción durante el mes de marzo, debido a la necesidad de reducir los volúmenes de producción principalmente por una baja en las exportaciones y una adecuación a la demanda local”, señalaron desde Nestlé. Los 189 empleados de la compañía fueron forzados a tomar su licencia anual.

Aunque Nestlé se encarga de resaltar que se trata de una medida temporal hasta fines de marzo, es suficiente para incluirla en la lista de complejos industriales que atraviesan problemas de índole similar: El Grupo Dass, fabricante de calzado para marcas como Adidas, Nike y Fila, confirmó el cierre de su planta en Coronel Suárez, Buenos Aires, lo que resultó en el despido de aproximadamente 360 trabajadores. El Frigorífico Las Heras, uno de los más importantes de Argentina, quedó a la venta y deja a 200 trabajadores en riesgo de perder su trabajo.

En diciembre, 260 trabajadores perfumistas fueron despedidos del centro de distribución de la empresa Avon en la localidad bonaerense de San Fernando. La fábrica de calzados Bicontinentar, ubicada en Chivilcoy, anunció un plan de retiro voluntario de 130 empleados. Desde el 1 de diciembre que la planta ex Paqueta opera con un equipo de solo 40 trabajadores, en respuesta a una fuerte crisis financiera que obligó a tomar estas medidas. Produce para New Balance, Diadora y Montagne. Persisten los conflictos en Villa Constitución, Santa Fe, por parte del grupo ArcelorMittal.

Luego de un año de reducción en las ventas, el sindicato de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) advierten que Acindar podría desvincular por lo menos a otros 200 empleados -esta vez tercerizados- que prestan servicio para la siderúrgica. Las automotrices no se quedan atrás. Toyota concluyó con un plan de retiros voluntarios tanto para operarios como personal jerárquico, mientras que SMATA advierte que Nissan analiza cerrar su planta en Santa Isabel para importar desde México su modelo pick up Frontier. Aunque los problemas de producción que alega la empresa no son de 2024, ni tampoco locales, el posible cierre la pone en el centro de la escena.

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