Tarde de merienda, sonrisas y juguetes en el merendero “Brazos Abiertos” a través de la organización social “Los Caras Sucias”
A través de la Organización Social “Los Caras Sucias”, que preside Cristian Cañete, niños del merendero “Brazos Abiertos” del barrio San Isidro disfrutaron de una tarde en la que compartieron una merienda y no faltaron juguetes y sonrisas.
El merendero de San Isidro, a cargo de Norma y Antonio Acevedo, dejó de funcionar hace poco más de un año, al igual que otros cinco merenderos de “Los Caras Sucias” que dejaron de recibir ayuda por parte del Gobierno nacional.
Conociendo el importante rol social que cumplen los comedores y merenderos en los barrios más humildes, en un país donde actualmente miles de niños se van a dormir sin cenar, la ONG “Los Caras Sucias”, a través de donaciones, la ayuda de vecinos y el aporte de empresas particulares, hace un esfuerzo por recuperar la actividad en los merenderos, donde en promedio asisten más de 40 niños, cuyos padres, producto de las políticas que lleva adelante el Gobierno de Javier Milei, están afrontando una situación crítica.
Ante esta situación, es fundamental la presencia de estos espacios en los barrios, donde no solo asiste la gurisada, sino también muchos adultos mayores. Actualmente “Los Caras Sucias” cuentan con un merendero en el barrio Santa Rosa, atendido por padres y madres de los gurises del barrio.
Cristian Cañete, en diálogo con Noticias de la Calle, reconoció que “muchas veces no se puede servir a todos porque no nos alcanza. En 28 años de existencia de nuestra ONG, es la primera vez que se cerraron los cinco merenderos que atendían un promedio de 30 a 40 gurises y familias del barrio. La situación social y económica de nuestras familias está en un estado muy crítico”, subrayó.
Pese a la adversidad, Cañete dijo que no bajan los brazos, conociendo la importancia que tiene un merendero para las familias humildes, al tiempo que resaltó que “el potrero” que todos los fines de semana convoca a cientos de niños en la populosa cancha de fútbol del barrio Santa Rosa, está conformado por la “gurisada” que asiste también a los merenderos.