Con gol de Julián Álvarez, Atlético de Madrid le ganó en el descuento al Sevilla y se metió en la pelea por La Liga
La lucha por el título de La Liga de España está al rojo vivo y tras el empate del Barcelona 1-1 contra el Betis y la dura derrota que sufrió el Real Madrid contra el Valencia 2-1 en condición de local, Atlético de Madrid tuvo una oportunidad de oro para volver a meterse en la disputa.
Y lo consiguió en la última jugada del partido, ya que venció 2-1 al Sevilla en el Estadio Ramón Sánchez Pizjuán con un tanto a los 93 minutos de partido. Julián Álvarez volvió a tener una actuación descollante y convirtió desde el punto de penal. Los argentinos Nahuel Molina y Giuliano Simeone fueron titulares en la visita.
Tras la polémica eliminación contra los Merengues en la UEFA Champions League, que ayer sumó un nuevo capítulo relacionado con el penal que le anularon al argentino, y la derrota ante el Barça entre semana en la que quedó afuera de la Copa del Rey, el Colchonero afrontaba la 30ª jornada del certamen local con la presión de que iba a ser una de las últimas posibilidades de mantener vivas las ilusiones de consagrarse campeón en la temporada 2025.
La Araña se vistió de héroe para sacar adelante un encuentro que se había puesto adverso desde el minuto seis del primer tiempo, ya que el Sevilla abrió el marcador con un golazo del francés Lucien Agoumé. Sin embargo, los dirigidos por Diego Simeone se encontraron con un penal a favor después de que Conor Gallagher recibiera una fuerte infracción por parte de Loïc Badé dentro del área.
Álvarez se hizo cargo de la ejecución. Sin dudar y con una templanza descomunal, definió con tranquilidad al palo izquierdo del arquero para poner el 1-1 parcial en el marcador. De esta manera, el delantero de la selección argentina concretó su gol número 24 con el Atlético de Madrid en la temporada actual en 46 partidos oficiales en total.
A su vez, llegó a las doce dianas en La Liga. Con el empate en el resultado, el desarrollo del juego se tornó notablemente parejo y con constantes interrupciones. Sevilla hacía valer la localía y jugaba con la desesperación del elenco del Cholo Simeone, que precisaba la victoria de forma obligatoria.