Historia
LA MEMORIA QUE INCOMODA
Javier Milei reemplazó la motosierra por una topadora para destruir un monumento a Osvaldo Bayer. No le fue bien a Aramburu ni a Rojas con la destrucción de monumentos a Perón y Evita que recordaban que la justicia social era posible y que los pueblos pueden hacerse cargo de su destino e irrumpir en la historia. Este escritor, militante y periodista, investigó en profundidad las luchas obreras de principio del siglo XX y la injusticia salvaje que nuestra oligarquía ejerció sobre los pueblos originarios. Los Braun, Menéndez Behety, Benetton y Lewis siguen como señores de nuestra patagonia y como cabeza de playa del imperialismo inglés y no soportan el homenaje a un historiador que los muestra tal cual son: egoístas, cipayos y asesinos.
El hombre y su tiempo
Osvaldo Jorge Bayer nació en Santa Fe, el 18 de febrero de 1927 y murió en Buenos Aires, el 24 de diciembre de 2018. Fue un historiador, escritor, periodista, intelectual, profesor, sindicalista y militante político anarquista argentino. Vivió en Buenos Aires, pero también tuvo domicilio en Berlín, donde se exilió antes de la última dictadura militar de Argentina (1976-1983). Bayer define el anarquismo como: “Que me gustan sus fines. Tanto en las libertades a tomarse, como en el mutuo comportamiento frente al Estado, y la no existencia del mismo.
Dependiendo de la conducta de cada uno de nosotros. Ese es para mí el verdadero sentido de la vida. Que cada uno sea responsable de sus actos y nos respetemos entre todos, pero sin necesitar normas policiales para poder vivir. Es un sueño, pero lo predico.Y si no hay Estado, asambleas populares que resuelvan los problemas barriales y provinciales. Vamos a vivir más lentamente pero más seguros y sin violencia”.
Fue también un intelectual anarquista que apoyó las luchas de los obreros y de los pueblos originarios. Fue un referente de las organizaciones de derechos humanos y tuvo una estrecha relación con las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
Biografía
Bayer se autodenominaba “un anarquista y pacifista a ultranza”. Nació en Santa Fe, ciudad capital de la provincia homónima en Argentina, y creció en Bernal y en el barrio Belgrano de la ciudad capital de Buenos Aires. Sus padres vivieron en el pueblo patagónico de Río Gallegos, una experiencia que luego se convertiría en la inspiración de su Patagonia rebelde, una reconstrucción histórica de la masacre de trabajadores rurales en huelga del mismo nombre.
Solía contar que al hacer el servicio militar obligatorio se negó a ir a la instrucción militar, por lo que fue destinado a barrer y encerar pisos de los despachos de los oficiales durante dieciocho meses. De 1952 a 1956, estudió Historia en la Universidad de Hamburgo, y de regreso a la Argentina se dedicó a la historia, al periodismo, al sindicalismo, al gremialismo, a la investigación de la historia de la Argentina, a la escritura, a la literatura y a escribir guiones cinematográficos. Trabajó en los diarios Noticias Gráficas, en el Esquel, de la ciudad homónima de la Patagonia, y en Clarín, donde fue secretario de redacción.
En 1958, fundó La Chispa, al que él mismo denominó como “el primer periódico independiente de la Patagonia”. Un año después, fue acusado de difundir información estratégica en un punto fronterizo, y fue obligado por la Gendarmería, a punta de pistola, a abandonar Esquel. Luego, de 1959 a 1962, fue secretario general del Sindicato de Prensa.
Durante la tercera presidencia de Juan Domingo Perón y durante la presidencia de María Estela Martínez de Perón, Bayer fue censurado, amenazado y perseguido debido a sus obras, sobre todo por su libro Los vengadores de la Patagonia trágica, por la Triple A, dirigida por José López Rega. Esto motivó su exilio en Berlín Oeste desde 1975, y hasta la caída de la posterior dictadura militar en 1983.
Entre sus libros, obras, trabajos y ensayos más importantes y relevantes están Los vengadores de la Patagonia trágica, Los anarquistas expropiadores y otros ensayos, Fútbol argentino (un guión homónimo del historiador que posteriormente fue editado en libro), Rebeldía y esperanza, Severino Di Giovanni, el idealista de la violencia y la novela Rainer y Minou.
Trabajó también en el diario Página 12, fundado por Jorge Lanata
Fue autor y uno de los guionistas de La Patagonia rebelde, film basado en el ya citado Los vengadores de la Patagonia trágica, el cual fue dirigido por Héctor Olivera y ganó el Oso de Plata en la Berlinale de 1974. En 2000, apareció en el filme Ángel, la diva y yo.
En 2008, escribió el guión y libro cinematográfico del filme Awka Liwen junto a Mariano Aiello y Kristina Hille. El largometraje es la historia de la pugna por la distribución de la riqueza en Argentina, a partir del despojo de las tierras y el ganado cimarrón a los pueblos originarios. Para ello se desarrolló una cultura de racismo que aún perdura en el siglo XXI.
El film fue declarado de Interés nacional por la Presidencia de la Nación Argentina. El preestreno de la obra se realizó en noviembre de 2009 en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires. El estreno de la película se realizó en el tradicional cine Gaumont de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, al que acudieron aproximadamente 3.000 personas (dos cuadras de cola en las calles); también obtuvo muy buenas críticas en medios argentinos y del exterior.
El documental obtuvo el 1º premio en la categoría oficial argentina en el 1º Festival Internacional de Cine Político (FICIP), el 1º Premio en la Categoría Documental Internacional en el 6º Festival de Video de Imperia (Italia), patrocinado por la UNESCO, y también fue seleccionado oficialmente en otros muchos festivales de cine. Los nietos del ministro de Economía de la dictadura de la desaparición de personas, José A. y Alejandro Martínez de Hoz, iniciaron un juicio contra él, Felipe Pigna y Mariano Aiello por dicho film, lo cual motivó la realización del documental Martínez de Hoz.
Lucha, defensa, compromiso y apoyo a los pueblos originarios
Estuvo permanentemente y constantemente involucrado y comprometido en la lucha por las reivindicaciones de los pueblos originarios y el desenmascaramiento de figuras históricas consideradas por él como genocidas.
En 1963 dio una charla en la biblioteca popular de Rauch, una ciudad de la provincia de Buenos Aires. En aquella ocasión, sugirió a los pobladores que se impulsara un plebiscito para cambiar el nombre de Federico Rauch por el de Arbolito, el apodo del ranquel Nicasio Maciel, quien le dio muerte al coronel prusiano. La propuesta no tuvo aceptación, y al volver a Buenos Aires, valiéndose del estado de sitio declarado en ese momento, fue arrestado por el general Juan Enrique Rauch, ministro del Interior de la dictadura, y bisnieto de Federico Rauch.
Por este motivo, lo encarcelaron en la cárcel de mujeres de la calle Riobamba a modo de castigo por 62 días. Asimismo, reclama con el grupo indigenista “Rebelde amanecer” el traslado del monumento al general Julio Argentino Roca, ubicado en el centro de Buenos Aires, en avenida Presidente Julio Argentino Roca y Perú, petición que fue aprobada, mas no fue convertida en ley por la Legislatura porteña. En su lugar, Bayer pretendía que se levante un monumento a la mujer originaria, proyecto para el cual se recibieron llaves en la sede de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo.
En 2007, el Honorable Concejo Deliberante de Rojas, provincia de Buenos Aires, renombró “Pueblos Originarios” a la excalle Julio Argentino Roca, a raíz del reclamo de un grupo de alumnos de las escuelas locales que se basaron en sus investigaciones, en sus estudios y en su prédica. En la actualidad, existen muchos proyectos similares y parecidos de cambio de nombre de calles Roca en distintas y diversas ciudades y pueblos de Argentina.
Reconocimientos
En 1984, se le otorgó el Premio Konex - Diploma al Mérito en la disciplina Testimonial referidas a las Letras de Argentina, otorgado por la Fundación Konex.
El 20 de abril de 2003, la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires le otorga el grado de Doctor Honoris Causa por su trayectoria en el campo de los derechos humanos, la literatura y el periodismo.
Parte del discurso de aceptación del premio fue el siguiente:
Hace 27 años empezaba esta dictadura que hizo desaparecer a tantos queridos amigos y que a uno lo obligó a irse del país. Yo no voy a perdonar nunca a la dictadura por tener que irme por escribir La Patagonia rebelde. Con un cambio absoluto y total también para mis hijos y mi mujer.
Pero esto no es nada comparado con aquellos que perdieron la vida o sus hijos. Ninguna persona con un mínimo de sentimiento humanitario puede soportar una cosa así (...). Recibir este premio que uno nunca soñó. Cuando yo tuve que irme, el brigadier de aviación que estaba en Ezeiza me dijo: “Usted jamás va a volver a pisar tierra de la Patria”.
Y hoy no solo piso tierra de la Patria, sino que me dan un premio.
En 2007, fue distinguido en la Feria del Libro de Buenos Aire: Bayer señaló también que “deberían darse cursos en escuelas, para los alumnos, y en las bibliotecas para maestros y padres, para enseñarles cuánta riqueza guardan los libros y cuán positiva es la ‘disciplina’ y el placer del leer”.
Hay que enseñar que el mejor televisor o la mejor computadora es el cerebro de cada uno, mucho más amplio, glorioso, imaginativo. No las imágenes que me presta o regala otro, sino la mía propia. Por supuesto, no hay que prohibir ni asustar a nadie, sino abrirles los ojos. Decir: ‘atención, que en la lectura está el verdadero placer, la verdadera búsqueda, la esencial intimidad”.
Osvaldo Bayer recibió además el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional de Córdoba (2009). El 28 de mayo se le entregó al historiador Osvaldo Bayer la máxima distinción académica de la Casa de Trejo, a partir de una iniciativa del Consejo Directivo de la FFyH.
El acto se realizó en el marco de las jornadas “A 40 años del Cordobazo: ciento treinta años de historia de las luchas de la clase obrera. En Quilmes (2009) recibió el título de Doctor Honoris Causa de la UNQ por su obra que conjuga el compromiso social y político y constituye un aporte relevante al patrimonio cultural argentino e iberoamericano.
Su trayectoria de vida, reconocida tanto a nivel nacional como internacional, se destaca por su participación activa y lucha por la defensa de los Derechos Humanos en Argentina, 1878-2008”, organizadapor la Escuela de Historia. En San Luis (2006), del Sur (2007), del Comahue (1999), y de San Juan (El 7 de julio de 2004 fue declarado Huésped de Honor por la Universidad Nacional del Litoral, en cuya conferencia de prensa declaró: Me da un poco de vergüenza decir que mi primer libro fue prohibido por Lastiri. Si hubiese sido prohibido por otro presidente de más categoría, uno se pondría más contento.
Al segundo libro lo prohibió Isabel Perón, y ya a los demás los quemaron los militares. Quemar libros es como abusar de los niños: es una cobardía, porque no se pueden defender. En 2006 fue declarado Ciudadano Ilustre de la ciudad de Santa Fe, su ciudad natal y donde pasó parte de su infancia. Asimismo fue reconocido Ciudadano Ilustre por la Municipalidad de Godoy Cruz (2010).
Tan solo 15 días después de que fuera declarado Ciudadano Ilustre de Buenos Aires por la administración de Aníbal Ibarra, fue declarado Persona non grata por el Senado de la Nación Argentina, bajo una iniciativa de Eduardo Menem, “por haber presentado un proyecto, como ciudadano, de unir las dos Patagonias, la argentina y la chilena, como primer paso para el Mercado Común Latinoamericano”. En esto, el Senado se retractó en el año 2008. Finalmente, por iniciativa del senador Daniel Filmus, el Senado declaró su reconocimiento como luchador por los derechos humanos. En 2008, recibió también el Gran Premio de Honor de la SADE.
El 20 de noviembre, en la ciudad de San Miguel de Tucumán, militantes de la Juventud Justicialista libertaria inauguraron la Biblioteca Popular Osvaldo Bayer en Villa Luján, barrio popular de la capital tucumana.
El 26 de noviembre de 2011, se inauguró la Biblioteca Popular Osvaldo Bayer en la ciudad de Santa Fe.
Desde 2013, una calle de la localidad de Puerto Deseado cambió su nombre a la calle General Roca por el de Osvaldo Bayer, por decisión unánime del Concejo Deliberante de dicha ciudad, en Puerto Deseado, se observa el antiguo nombre de la calle, General Roca.
El 7 de abril de 2019, se inauguró el primer busto en tributo, homenaje y reconocimiento en la Biblioteca Popular José Ingenieros de la Ciudad de Buenos Aires. Dicha obra escultórica fue realizada por el escultor Gerardo Damián Sánchez.
En Güer Aike, a la entrada a la ciudad de Río Gallegos, se erigió el 24 de marzo de 2023 un monumento a Osvaldo Bayer, que contaba con el texto “Bienvenidx, usted está ingresando a la tierra de la Patagonia Rebelde”. Esta obra estuvo a cargo del escultor Miguel Gerónimo Villalba. El día 25 de marzo de 2025 fue derribada por operarios de Vialidad Nacional, alegando supuestos problemas técnicos con su ubicación.
Esto generó una serie de protestas y repudios por parte de diversos sectores de la población, como los familiares de Osvaldo Bayer, diversas asociaciones de defensa de los derechos humanos, políticos y periodistas, entre otros; ante lo que consideraron una acción simbólica más en la denominada “batalla cultural” que el gobierno de Javier Milei lleva desde el iniciode su mandato. A su vez, desde la intendencia de Río Gallegos se comprometieron a restituir el monumento
Su pensamiento a partir de diez frases
1. “Los poderosos ven en los ideales una amenaza”. La lucha constante contra el poder establecido
Osvaldo Bayer fue un férreo defensor de los derechos de los trabajadores y de las minorías, y en esta frase sintetiza uno de sus pensamientos más profundos: aquellos en posiciones de poder suelen considerar los ideales de igualdad, justicia y libertad como un peligro para su dominio. Bayer observó cómo las clases dominantes han reprimido históricamente los movimientos progresistas, sobre todo en épocas de dictaduras, viendo en ellos una amenaza a su posición de privilegio. A través de esta frase, denuncia cómo los ideales de cambio son atacados porque desafían el statu quo, el cual protege únicamente a quienes ostentan el poder.
2. “La memoria es el único camino que lleva a la Justicia” Recordar para transformar.
En esta frase, Bayer subraya la importancia de la memoria histórica como base de la justicia social. Tras el terrorismo de Estado en Argentina, abogó por mantener viva la memoria de las atrocidades para garantizar que no se repitan. Bayer creía que recordar a las víctimas y las luchas del pasado sirve como una herramienta para construir un futuro más justo. Como historiador, fue uno de los principales impulsores de recuperar y difundir los episodios olvidados de la historia argentina, como la masacre de trabajadores en la Patagonia rebelde, donde el olvido era una forma de borrar la injusticia.
3. “El periodismo es la voz de los sin voz”. La misión social del periodismo.
Bayer dedicó su vida a utilizar el periodismo para denunciar injusticias y visibilizar a quienes no tienen poder ni influencia. Esta frase resume su visión sobre el rol del periodista, no como un simple transmisor de noticias, sino como un defensor de la verdad y los derechos de los marginados. Con esta frase, Bayer reafirma la idea de que el periodismo debe ser un canal para que las voces oprimidas encuentren un eco y un espacio en la sociedad, sobre todo en épocas de censura y represión. Para él, el periodismo era una herramienta de resistencia y de denuncia contra las injusticias sociales.
4. “Quien olvida la historia está condenado a repetirla”. El valor educativo de la historia
Con esta frase, Bayer destaca la importancia de no olvidar los errores del pasado. Consideraba que un país que ignora su propia historia está condenado a caer en los mismos errores y a repetir ciclos de opresión y violencia. Como historiador, Bayer fue un defensor de la educación sobre temas sensibles como la represión estatal, los abusos de poder y las masacres laborales. Creía que recordar estos eventos y analizarlos es vital para construir una sociedad que no tolere ni permita injusticias.
5. “El Estado siempre responde con violencia”. Crítica al abuso de poder estatal.
Esta frase encierra su visión crítica sobre el rol represivo del Estado. Bayer, quien vivió la persecución y represión durante los años más oscuros de la historia argentina, observó cómo el Estado tiende a recurrir a la violencia cuando los movimientos sociales exigen cambios estructurales. Para él, la violencia estatal, especialmente en dictaduras, es un reflejo del miedo al cambio y a la pérdida de control. Esta postura se ve reflejada en sus investigaciones sobre la represión a obreros y campesinos, quienes buscaban mejores condiciones de vida y trabajo.
6. “La cultura es el único medio para ser verdaderamente libres”. Libertad a través del conocimiento.
Bayer creía firmemente que la cultura y la educación son herramientas de emancipación. A través de esta frase, recalca que el acceso al conocimiento es la clave para liberarse de la ignorancia y de las estructuras opresivas. Para él, la cultura era más que simple entretenimiento; era un acto de resistencia y de autoafirmación. Bayer veía en la educación el poder de transformar a las personas y a las sociedades, brindándoles la capacidad de cuestionar, criticar y, en última instancia, liberar su pensamiento.
7. “La tierra es de quien la trabaja”. La reivindicación de la justicia social en la tierra.
Influenciado por la lucha de campesinos y trabajadores, Bayer expresa en esta frase su apoyo a la reforma agraria y a la redistribución justa de la tierra. Sostenía que quienes producen el sustento deberían tener el derecho a poseer la tierra, no sólo quienes heredan o concentran la riqueza. A lo largo de su vida, Bayer se mostró crítico de la concentración de tierras en manos de pocos, defendiendo el derecho de los campesinos y comunidades a tener una vida digna, arraigada a su tierra.
8. “Un país sin justicia es un país sin futuro”. La justicia como pilar fundamental
Para Bayer, un sistema judicial justo y accesible es esencial para el desarrollo de una nación. Con esta frase, critica la impunidad y la falta de equidad en la aplicación de la justicia, que, según él, socavan la estabilidad y el bienestar de cualquier sociedad. A través de sus escritos, Bayer expresó su preocupación por la impunidad y la corrupción, viendo en la justicia un requisito esencial para el progreso y la paz social. Esta idea está estrechamente ligada a su defensa de los derechos humanos y al rol que la justicia juega en una sociedad verdaderamente democrática.
9. “La verdadera revolución está en el respeto al otro”. Revolución a través del respeto y la empatía.
Bayer defendía que el cambio social genuino no debía pasar por la violencia o el odio, sino por el respeto y la comprensión mutua. Esta frase refleja su creencia en una transformación basada en la empatía y el reconocimiento del otro como un igual. En una época marcada por la confrontación, Bayer promovía una revolución pacífica en la que el respeto por las diferencias, la dignidad y la libertad de cada persona eran los valores fundamentales.
10. “El verdadero valor de una nación no está en sus riquezas sino en su gente”. La grandeza humana sobre la riqueza material.Osvaldo Bayer afirmaba que el auténtico valor de un país no radica en sus bienes o su economía, sino en la calidad humana de su gente. Valoraba las virtudes humanas como la solidaridad, la dignidad y la compasión por encima de la acumulación de riqueza. Para él, una nación se construye a partir de la fortaleza de su pueblo y de los principios éticos que sostienen la convivencia y el bienestar social. Esta frase encapsula su creencia en el poder transformador de la comunidad y en la importancia de valorar al ser humano como el centro de cualquier proyecto de nación.