Se realizó en Posadas la marcha “Ni Una Menos”, a diez años de la primera movilización
Al igual que en varios puntos del país, en Posadas se llevó a cabo ayer una nueva marcha de “Ni Una Menos”, en el marco de los 10 años de la primera movilización. Así, mujeres de diferentes colectivos feministas, organizaciones sociales, agrupaciones estudiantiles y autoconvocadas se concentraron en el Mástil ubicado en la avenida Mitre y marcharon hasta la plaza 9 de Julio para exigir justicia por las víctimas de violencia de género y reclamar a Nación políticas públicas efectivas que protejan la vida de las mujeres.
En este sentido, volver a gritar “Ni una Menos” sirvió como una forma de reclamar por el vaciamiento, cierre de ministerios y el desfinanciamiento de políticas públicas por parte de las medidas tomadas por el Gobierno nacional, las cuales son fundamentales para bajar las estadísticas de femicidios, que son vidas que no vuelven.
Entre ellas, Laura Martínez, madre de Adriana Soledad Machuca, expresó su reclamo de justicia y llamó a la sociedad a tomar conciencia sobre la gravedad de las señales de violencia en el entorno. “Somos muchas personas que luchan por sus trabajos, por sus familias desaparecidas y lastimadas. Todo lo que pueda hacerse a nivel social y político debe hacerse porque necesitamos que las mujeres puedan vivir en sus hogares, caminar por las calles y sentirse salvas en su propia casa”, manifestó en diálogo con Noticias y Canal 2.
Por otro lado, María Ríos, una autoconvocada que participó en esta marcha hace diez años, sostuvo que, pese a la baja de presupuestos en programas de atención, la lucha sigue vigente: “Este año salimos a denunciar el desmantelamiento de todas las políticas de violencia de género. Esta una problemática estructural, donde seguimos en pie de lucha por lo que hemos conquistado y para recuperar los derechos que ahora nos están arrebatando”, sostuvo.
Asimismo, Mailen Silva, otra de las manifestantes, apuntó al contexto histórico, donde la violencia física y verbal contra las mujeres no solo no disminuyó, sino que aumentó. “La violencia estuvo muy naturalizada durante muchos años y no está bien que las mujeres tengan miedo, que no puedan salir a la calle tranquilas o que si un familiar se va lejos, no saber si lo vamos a volver a ver”, indicó.