Xi Jinping recibe a Putin y a Modi en una cumbre que busca enviar un poderoso mensaje a Donald Trump
Los eslóganes de la propaganda china han empapelado toda la ciudad. La seguridad fue colocada en su máximo nivel y los medios estatales en alerta, repitiendo día y noche los mismos elementos de lenguaje. China acoge este fin de semana su mayor cita diplomática del año, la 25ª cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), uno de los mecanismos utilizados por Pekín para construir su propio bloque, frente a los Estados Unidos de Donald Trump y a la Unión Europea (UE). Junto al ruso Vladimir Putin y el indio Narendra Modi, el chino Xi Jinping espera demostrarle a Occidente el poderío creciente de ese nuevo orden mundial. Más de 20 jefes de Estado y de gobierno fueron invitados por el presidente chino a la cumbre que se realiza este domingo 31 de agosto y mañana en Tianjin, gran ciudad portuaria de casi 14 millones de habitantes en el noreste de China, que durante mucho tiempo fue una vitrina para Pekín. Entre ellos: el presidente ruso Vladímir Putin, el primer ministro indio Narendra Modi (en su primera visita a China en siete años), el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, el presidente iraní Ebrahim Raisi, los primeros ministros de Pakistán, Malasia, Camboya y Vietnam, así como los dirigentes de toda Asia Central, así como al secretario general de la ONU António Guterres. Para Xi, la foto final promete ser grandiosa. Al igual que para Putin, que sale un poco más de su aislamiento internacional, dos semanas después de su encuentro en Alaska con Trump. Por su parte, Modi, Xi y Putin ya compartieron el mismo escenario el año pasado durante la cumbre de los Brics en Kazán, Rusia, mientras los líderes occidentales le daban la espalda al dirigente ruso debido a su guerra en Ucrania. Y la semana pasada, representantes de la embajada rusa en Nueva Delhi declararon que Moscú esperaba que pronto se llevaran a cabo discusiones trilaterales con China e India. Para el trío India-China-Rusia, los desafíos también son económicos. Debido a la guerra comercial liderada por Trump y las sanciones occidentales contra Rusia, los tres países aspiran a independizarse de Occidente profundizando sus intercambios económicos.