Desde el IMaC trabajan en la reconversión del ex Ingenio Azucarero de San Javier apostando a la diversificación productiva
El Gobierno provincial de Misiones, a través del trabajo del Instituto de Macroeconomía Circular (IMaC) y en colaboración con municipios como San Javier, está impulsando un cambio de paradigma en el sector productivo para enfrentar la difícil situación económica del país. El presidente del organismo provincial, Roque Gervasoni, señaló que hay una decisión de convertir las 25 hectáreas del antiguo Ingenio Azucarero de San Javier en un centro de investigación y producción de alimentos. “Hemos tomado la decisión de salvar el ingenio porque es inviable, antieconómico y tiene muchas falencias ambientales”, señaló el director. De hecho, el intendente de San Javier, Matías Vilches, informó que las enfermedades respiratorias en la zona disminuyeron en más de un 60 por ciento en los últimos años, lo que se atribuye a la reducción de la polución de la chimenea. El nuevo enfoque se centra en la producción a campo, donde se ensayan cultivos como batatas de tres especies, poroto, arroz secano y otros alimentos básicos. “Tenemos que volver a hacer cosas que alimenten”, enfatizó Gervasoni refiriéndose a un modelo de chacra multiproductiva. En tanto, dijo que los cultivos probados en el predio se entregarán de forma gratuita a los productores de la zona, fortaleciendo sus capacidades y la seguridad alimentaria de sus familias. Además, el ingenio continuará apoyando a los productores de azúcar mascabo, brindando semillas de caña de azúcar mejoradas y capacitaciones sobre higiene y seguridad, una medida que busca prevenir accidentes graves como el reciente fallecimiento de un productor al caer en una olla de melaza hirviendo. La diversificación también incluye la exploración de nuevos cultivos de alto valor. En tal sentido, el titular del IMaC mencionó los ensayos en curso con aloe vera y la futura llegada de plantas de café. No obstante, hizo un llamado a la cautela: “Hay que ser cauto, hay que ver en qué lugar funciona”, advirtió, descartando la idea de grandes plantaciones de café y sugiriendo un modelo familiar de hasta dos hectáreas para producir café premium, orgánico y de alta calidad.