Una victoria que no alcanza: Milei ganó, pero sigue sin mayoría propia en el Congreso
Javier Milei jugó un pleno y ganó. El presidente que recibió, en vivo y ante los ojos del mundo, la orden de ganar, cumplió. La presión de Donald Trump fue clave para instalar la idea de que, en caso de derrota, no habría respaldo financiero posible y que el caos sería inevitable. A pesar de las lecturas apresuradas, Milei no contará con quórum propio en ninguna de las dos cámaras, ni con un “tercio de hierro” que le permita blindar vetos y resistir la agenda opositora. En Diputados, La Libertad Avanza tendrá desde diciembre 82 bancas. En el Senado sumó 13 escaños tras imponerse en seis de las ocho provincias que eligieron representantes para la Cámara Alta. Aun con estos resultados, los libertarios necesitarán aliados para impulsar las reformas transformadoras que exige la Casa Blanca. El peronismo pierde poder de fuego, pero continuará siendo la primera minoría en ambas cámaras. En un Congreso hiperpolarizado, las fuerzas provinciales no lograron hacer pie pero tendrán la llave para destrabar el quórum. Inesperadamente, La Libertad Avanza se impuso en las elecciones legislativas con más del 40% de los votos a nivel nacional, mientras que Fuerza Patria y sus aliados alcanzaban el 31,64%, con el 97,14% de las mesas escrutadas. El resultado redefine el tablero político y anticipa un Congreso fragmentado, donde ninguna fuerza tendrá el control absoluto. Durante el último año, el Poder Legislativo actuó como contrapeso de un Ejecutivo avasallante y de un Poder Judicial que prefirió mirar hacia otro lado. El resultado fortalece políticamente al oficialismo para avanzar en las reformas que pide Estados Unidos, pero no lo exime de tener que negociar.