Sin Milton Giménez, Úbeda desarmaría el doble nueve en Boca para enfrentar a Tigre el domingo a las 20:30
El delantero acumula cuatro amarillas y una más lo dejaría fuera del choque de octavos. Por eso, desde el cuerpo técnico evalúan no arriesgarlo, cambiar el esquema y darle la oportunidad a futbolistas que no vienen sumando tantos minutos. Luego de haber ganado 2-0 el Superclásico y obtenido su boleto para la fase de grupos de la próxima Copa Libertadores, Boca va por el objetivo de asegurar el primer lugar de la Zona A y, por ende, tener la ventaja de disputar los playoffs en La Bombonera. Con un empate frente a Tigre, el próximo domingo a las 20.30 se asegurará el puesto de vanguardia y, teniendo en cuenta lo que viene, Claudio Úbeda cuidaría a algunos futbolistas que están al límite físicamente o tienen cuatro amarillas, como es el caso de Milton Giménez. Si el centrodelantero es amonestado, se perderá el duelo de octavos, por eso el DT no lo pondría frente al Matador y desarmaría el doble nueve con Miguel Merentiel luego de mucho tiempo. La última vez que Boca jugó sin doble punta fue en el empate 1 a 1 ante Unión del 18 de julio. Aquella noche en la que regresó Leandro Paredes luego de once años, el Xeneize formó con un 4-2-3-1, similar al que utilizó ante Benfica y Bayern Múnich en el Mundial de Clubes. Los malos resultados del equipo (que encadenó la racha más larga sin victorias de toda su historia) llevaron a Miguel Ángel Russo a probar diferentes esquemas y nombres. Dio con la tecla aquella fría noche en Mendoza, en la que el conjunto de La Ribera goleó 3 a 0 a Independiente Rivadavia y el 4-4-2 se asentó. Primero el doble nueve estuvo conformado por Edinson Cavani y Miguel Merentiel, pero el Matador sufrió una distensión en el psoas derecho tras el empate ante Rosario Central que lo marginó de los siete partidos posteriores y lo mantiene entrenándose aparte. Allí apareció Milton Giménez, quizás menos dúctil con la pelota en los pies pero mucho más amigado con el gol que el uruguayo. Entre la Bestia y el ex-Banfield se reparten el mote de máximos goleadores del equipo en el Clausura, ambos con cinco tantos.