La guerra con Rusia: enviados de Trump presionan a Ucrania y Europa para que acepten el plan de paz
El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Marco Rubio, llegó ayer a Ginebra, donde se reúnen responsables ucranianos, estadounidenses y europeos para debatir el plan de Donald Trump para Ucrania, que hace temer a Kiev una capitulación forzosa. El Gobierno estadounidense presenta ahora el plan de 28 puntos como “un marco para las negociaciones”, cuyo objetivo es poner fin al conflicto provocado por la invasión rusa de 2022. Acogido con satisfacción por el dirigente ruso, Vladimir Putin, el plan retoma exigencias de Moscú, como que Ucrania ceda territorio, acepte reducir el tamaño de su Ejército y desista de unirse a la OTAN. Sin embargo, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, juzgó ayer en X “ positivo que la diplomacia se haya reavivado y que el diálogo pueda ser constructivo”. El líder de la delegación ucraniana, el jefe de gabinete presidencial, Andrii Yermak, escribió en las redes sociales que tuvieron su primera reunión con los asesores de seguridad nacional del Reino Unido, Francia y Alemania. Los aliados se han unido en torno a Kiev en un esfuerzo por modificar el plan, que se considera favorable a Moscú. “La próxima reunión es con la delegación de Estados Unidos. Estamos de ánimo muy constructivo”, dijo Yermak. “Continuamos trabajando juntos para lograr una paz duradera y justa para Ucrania”. El plan, que en principio ofrece garantías de seguridad occidentales a Ucrania para prevenir un nuevo ataque ruso, provocó gran agitación entre los aliados europeos de Ucrania. Los cancilleres han multiplicado los contactos en las últimas horas y exigieron nuevas negociaciones con la participación europea y de Kiev, a pesar de la impaciencia mostrada inicialmente por el Presidente de Estados Unidos. Trump dio inicialmente a Zelenski hasta el 27 de noviembre para responder a su propuesta. Pero el sábado respondió “no” a la pregunta de si su plan era una “última oferta” para resolver el conflicto.