Jair Bolsonaro dijo que intentó quemar su tobillera electrónica en un brote de “paranoia” por ingesta de medicamentos
El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro explicó ayer que debido a la ingesta de ciertos medicamentos entró en un estado de “paranoia” y “alucinaciones”, y que eso lo llevó a quemar con un soldador la tobillera electrónica que usa por su prisión domiciliaria porque creía que había un sistema de escucha. El líder ultraderechista se sometió por videoconferencia a las preguntas de una jueza auxiliar sobre las condiciones de su arresto, tras pasar su primera noche en prisión preventiva en la sede de la Policía Federal, en Brasilia. La sesión de control de detención es un trámite crucial para verificar la integridad física del detenido y comprobar si se violaron sus derechos fundamentales. Bolsonaro dijo que “tuvo ‘una cierta paranoia’ de viernes a sábado debido a medicamentos (...) resolviendo entonces, con un soldador, manipular la tobillera electrónica”, según un documento judicial obtenido por la agencia de noticias AFP. Durante la audiencia de ayer en Brasilia el expresidente dijo a una jueza que “tenía ‘alucinaciones’ de que había algún dispositivo de escucha en la tobillera”, detalla el acta de la diligencia judicial. La corte ratificó la orden de arresto preventivo contra Bolsonaro y señaló que “no hubo ningún abuso o irregularidad por parte de los policías responsables”. Bolsonaro, por su parte, expresó en la audiencia “que no tenía ninguna intención de fuga y que no hubo ruptura de la correa” que ataba la tobillera a su cuerpo, según el documento. El expresidente pasó buena parte de la tarde del viernes intentando abrir la tobillera hasta que “entró en razón” cerca de la medianoche y se detuvo, según su declaración.