En el Alto Uruguay advierten un panorama crítico para los pequeños productores yerbateros y señalan que no se realizará la “zafriña” de verano
El presidente de la Asociación de Tareferos y Yerbateros del Alto Uruguay Misionero, Antonio Franza se refirió a la difícil situación que atraviesa el sector, especialmente tras los efectos del DNU y el funcionamiento actual del INYM (Instituto Nacional de la Yerba Mate). “Estamos en un momento donde no hay alternativa para discutir ningún número que sirva al productor primario, a las pequeñas empresas, a los secaderos y a los pequeños molineros. Estamos muy preocupados, nunca estuvimos tan preocupados en el Alto Uruguay”, afirmó. Según explicó el dirigente, la región está viviendo un momento dramático pese a haber aumentado su producción. “Muchos productores invirtieron en nuevas plantaciones de 2, 5, 10 o hasta 15 hectáreas, pero no han cobrado aún la materia prima entregada entre abril, mayo y junio. Tampoco hay un precio mínimo establecido para la próxima cosecha”, lamentó. Franza destacó que la tradicional “zafriña”, que históricamente ayudaba a los pequeños productores a tener un ingreso para las fiestas de fin de año, hoy ya no es una opción válida. “No recomendamos hacer la zafriña. Si no tenemos precio mínimo ni perspectiva de tener el pan dulce para Navidad, es imposible. Antes la zafriña siempre nos auxilió, pero hoy no hay alternativa”, expresó. En referencia de la fuerte presencia de yerbas importadas en Misiones, Franza señaló que “las empresas siempre quisieron traer materia prima de Paraguay y Brasil, pero antes el INYM controlaba y restringía la importación con controles de calidad y obligaciones que estaban en la ley 25.570. Ahora esto ya no existe en la práctica”. En esa línea, el referente yerbatero denunció que en la zona hay una gran cantidad de marcas brasileñas y también argentinas “sin ningún tipo de control”, lo que afecta directamente la competitividad del productor local. Además, explicó que el DNU limitó fuertemente la capacidad del INYM para fiscalizar. “Pedir fiscalización hoy no sirve. No pueden confiscar, retener, censurar ni incautar ningún producto. Es una locura lo que hizo el Presidente para nuestra actividad yerbatera”, sentenció.