El Papa León XIV congregó a 150 mil personas en Beirut y pidió justicia por las víctimas de la explosión del puerto
Alrededor de 150.000 personas se reunieron en el paseo marítimo de Beirut para asistir a la misa con el Papa León XIV ayer por la mañana, el momento culminante de la visita del líder católico a la capital, donde transmitió un mensaje de esperanza y paz. El Pontífice llegó el domingo desde Turquía en su primera visita al extranjero como Papa y trajo un mensaje de esperanza, especialmente para los jóvenes del Líbano, cuya fe en su país se ha visto mermada. Ha recibido una jubilosa bienvenida en una nación acosada por un colapso económico que dura ya años y que aún se está recuperando de la guerra del año pasado entre Israel y el grupo militante Hezbollah, con muchos temiendo una reanudación de las hostilidades. El Líbano, expresó a la multitud durante su homilía, está “ensombrecido por los numerosos problemas que lo afligen, el contexto político frágil y a menudo inestable, la dramática crisis económica que lo agobia y la violencia y los conflictos que han reavivado antiguos temores”. “Despojémonos de la armadura de nuestras divisiones étnicas y políticas, abramos nuestras confesiones religiosas al encuentro mutuo y despertemos en nuestros corazones el sueño de un Líbano unido. Un Líbano donde reinen la paz y la justicia, donde todos se reconozcan como hermanos y hermanas”, sostuvo.