Continúa el monitoreo de la yaguareté “Pará” y sus cachorros tras su relocalización
A poco más de un mes de la relocalización de la yaguareté “Pará” y sus cachorros, el monitoreo del grupo continúa siendo clave para evaluar su evolución en el nuevo entorno y acompañar el proceso de adaptación a la vida silvestre. Este período resulta determinante para que la hembra logre asentarse en el ambiente natural y pueda criar a sus cachorros en condiciones favorables. Cabe señalar que la traslocación fue una medida excepcional adoptada ante una situación crítica que ponía en riesgo la vida de la madre y sus cachorros, luego de constatar que otras alternativas de manejo no habían dado resultado. Ante este escenario, el traslado controlado del grupo familiar a un área más segura se estableció como la única opción viable para garantizar su supervivencia. Siguiendo los protocolos técnicos establecidos, las jaulas de transporte de la madre y sus crías fueron ubicadas de manera enfrentada para el reconocimiento mutuo. Luego del tiempo indicado, se procedió a la apertura para permitir la salida voluntaria de los animales.Las cámaras trampa registraron la salida de la hembra, mientras que el egreso de los cachorros no fue detectado por el equipamiento. Cabe señalar que desde el inicio del operativo se priorizó minimizar la presencia humana en el área para no interferir en el proceso de adaptación. Posteriormente, con el objetivo de obtener mayores precisiones, se realizó un rastrillaje en el sector de liberación con participación de guardaparques e integrantes del equipo de operaciones. El procedimiento no arrojó indicios sobre la presencia de los cachorros en las inmediaciones ni signos de intervención de depredadores. No obstante, con la información disponible hasta el momento, no existen elementos técnicos que indiquen que las crías no continúen su desarrollo en el ambiente natural, bajo las condiciones propias de la vida silvestre. Actualmente, el área continúa bajo monitoreo permanente mediante patrullajes, cámaras trampa y recorridas técnicas que permiten mantener un seguimiento constante sin interferir en el desarrollo natural de la especie. En este contexto, el período posterior a la relocalización resulta determinante para que la hembra termine de adaptarse al nuevo entorno.