Desde el IMC atienden a unos 2 mil pacientes oncológicos por mes y señalan que la mayoría de los casos que se presentan son por cáncer de mama
La directora del Instituto Misionero de Cáncer (IMC), Marcela Kober, indicó que, en este año, desde el inicio de su gestión a mediados de año, se tomó un rol más activo en cuanto a la implementación de los diversos programas relacionados a la prevención del cáncer. En tal sentido, manifestó a Noticias y Canal 2 que “estamos teniendo aproximadamente más de 2 mil pacientes atendiéndose en la institución de forma mensual, lo que significa que son más de 5 mil prestaciones en todo el Instituto, que necesitan no solamente la atención oncológica, sino también hay una atención integral y multidisciplinaria que tienen que tener las personas con cáncer. Por ejemplo, la evaluación por los cirujanos toráxicos, los cirujanos de cabeza y cuello, urólogos, por el sector de Psicología y de Nutrición”, explicó. En tanto, Kober hizo hincapié en que “está demostrado científicamente que todos los pacientes que se tratan de forma multidisciplinaria, por lo que es fundamental que los profesionales decidimos qué tratamiento debe recibir el paciente en determinado escenario o etapa del turmor, que lo hacemos en el comité de tumores, como lo denominamos. Esto aumenta las posibilidades que una persona con cáncer viva más”, sostuvo la especialista oncóloga. En esa línea, la referente del IMC agregó que “gracias al esfuerzo constante de la Salud Pública tenemos en el grupo a siete oncólogos y hemos desarrollado desde 2021 unidades funcionales. Esto significa que una mujer con cáncer de mama se atiende de forma integral por el mastólogo, el radiólogo, el patólogo, el oncólogo, la psicóloga, entre otros. Así es cada uno de los escenarios, la atención es siempre integral”, recalcó. Para culminar dio cuenta que “tal como ocurre a nivel país, los tumores que más tenemos en el Instituto es el de cáncer de mama, con unas 200 nuevas pacientes por año, que lamentablemente llegan con un estadio avanzado de la enfermedad. Por eso creemos que es importante que por lo menos una vez al año las mujeres se realicen una mamografía, que permite una detección temprana. Sobre todo porque no siempre hay síntomas, por eso es importante hacerse por lo menos una vez cada año, a partir de los 35 o 40 años”.