2025-12-22

El consumo masivo tuvo un retroceso en noviembre con la caída de las ventas en supermercados

La desaceleración de la inflación no alcanzó para revertir la caída del consumo masivo en noviembre se registró un nuevo retroceso en el consumo masivo de 1,8% respecto a octubre pasado y 0,1% en la comparación interanual. Según datos de varios informes recientes, las ventas en volumen continúan a la baja y consolidan un 2025 marcado por la contracción del gasto cotidiano de los hogares, aún en un contexto de mayor estabilidad inflacionaria. En noviembre, el IPC del INDEC se ubicó en 2,5%, con un acumulado anual de 27,9%, muy por debajo de los niveles de años previos. Sin embargo, esa desaceleración no se tradujo en una mejora del consumo: los hogares siguen comprando menos unidades, con tickets más bajos y una fuerte racionalización del gasto. El informe reciente de Scentia muestra que la caída no se explica solo por precios, sino por una combinación de factores estructurales. El principal es el deterioro del ingreso real, producto de salarios que aún no lograron recomponerse plenamente tras el ajuste fiscal y la recesión del primer semestre. A eso se suma una mayor precariedad laboral y un aumento de gastos fijos que compiten con el consumo básico. Pese a que la caída interanual fue de 0,1% (noviembre 2024-noviembre 2025) la desaceleración de la inflación no alcanzó para revertir la caída del consumo masivo. De acuerdo con el último informe de Scentia, las ventas en volumen continúan en retroceso durante el anteúltimo mes del año.  El informe muestra que la caída no se explica solo por precios, sino por una combinación de factores estructurales. El principal es el deterioro del ingreso real, producto de salarios que aún no lograron recomponerse plenamente tras el ajuste fiscal y la recesión del primer semestre. A eso se suma una mayor precariedad laboral y un aumento de gastos fijos que compiten con el consumo básico. Como resultado, se consolida un cambio de comportamiento: compras más frecuentes pero de menor monto, menor stockeo y una clara migración hacia marcas económicas, promociones y presentaciones pequeñas.  La caída del consumo no impacta de manera uniforme. Los comercios de cercanía y autoservicios independientes son los más afectados, mientras que las grandes cadenas logran amortiguar la baja mediante promociones agresivas, acuerdos con proveedores y financiamiento. Aun así, el balance general sigue siendo negativo en términos de volumen. Por ahora, el consumo masivo sigue funcionando como el principal termómetro social del ajuste: menos compras, más cautela y un cambio profundo en la forma de consumir.

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