Desarticularon el Programa de Cardiopatías Congénitas, clave para miles de bebés
Creado hace 15 años, coordinaba la atención de chicos con estos cuadros derivándolos a centros de diversa complejidad. Lo integraban siete médicos superespecializados. El repudio de los profesionales es generalizado. Aunque estaba de vacaciones, el primer día del año el doctor Willy Conejeros Parodi, cirujano cardiovascular pediátrico que desde hace 15 años formaba parte del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC), ingresó en el sistema de información sanitaria como lo hacía todos los días, vio que había un chiquito grave esperando su derivación y se puso en contacto con el personal administrativo para que se comunicaran con el cardiólogo de guardia y se ocuparan del caso a la brevedad. Lo que no sabía Conejeros es que ni él ni los otros seis colegas que coordinaban este programa ya no lo integraban. Tres de ellos, fueron informados verbalmente o recibieron un escueto mensaje: “Por medio de la presente, se le comunica que con motivo de la renovación de los contratos del personal destinado a la prestación de servicios en cumplimiento del artículo 9° de la Ley Marco de Regulación de Empleo Público Nacional N° 25.164, usted NO se encuentra contemplado en el proyecto de acto administrativo de renovación para el período 2026”. El resto decidieron darse por despedidos. La desvinculación de profesionales superespecializados y la desarticulación del equipo técnico que era la columna vertebral del programa provocó una conmoción en la comunidad médica. A la pediatra Ana Speranza, que lo creó en la Dirección de Salud Perinatal y Adolescencia del Ministerio de Salud de la Nación, donde trabajó durante 10 años, esta decisión le resulta imposible de concebir: “Es el programa que mejor funciona en el país para resolver la patología cardiológica infantil, sea intraútero o después de que el bebé nace, no se entiende”, lamenta.En cuanto se conoció la noticia, la Asociación Argentina de Salud Pública difundió un comunicado en el que manifiesta su preocupación e insta a las autoridades nacionales a revertir la decisión.