PROFUNDOS CAMBIOS DE LAS REGLAS DEL PODER INTERNACIONAL
EL EMPERADOR
“El Estado soy yo”, se dijo hace unos siglos en Europa, adjudicándose la manifestación al Rey de Francia, Luis XIV, el llamado “Rey Sol”. Su reinado fue de 72 años, el más largo de la historia que consolidó a Francia como la primera potencia de Europa entre 1638 y 1715.
Las guerras y la diplomacia fueron las herramientas que impulsaron la entronización de Francia a la ocupación del sitial tan alto. En la semana, el actual Mundo de este Siglo XXI, tuvo la gracia de tener entre sus gobernantes a otro hombre con poder expresando casi literalmente la misma postura e ideario.
El hombre de nuestros días no es otro que el presidente estadounidense Donald Trump, que sostuvo que su único límite es su “propia moral” y que el derecho internacional actual construido durante los últimos 1.000 años de relaciones inter-estados “no es necesario”.
El presidente estadounidense Donald Trump deslizó esos criterios en una entrevista periodística concedida al medio de prensa The New York Times, uno de los más importantes de aquella Nación.
En ese diálogo con la prensa, expuso que sus únicos límites a su poder son su propia “moralidad” y su “mente”, y afirmó no sentirse condicionado por el derecho internacional. Desde el inicio de este su segundo mandato, que arrancó el pasado 20 de enero del 2025, Donald Trump ha puesto a prueba, y en muchos casos ha superado, varios límites constitucionales y legales establecidos para su autoridad.
Entre sus medidas más polémicas figuran el despido de los jefes de agencias independientes, intentos por reescribir la Enmienda 14ª. Con la simple acción de promover represalias contra jueces federales que buscaron garantizar el debido proceso a inmigrantes y/o poner vallas a los indultos de aquellos que propiciaron los desmanes en el Capitolio el 6 de enero de 2021, que tuvo como efecto la destrucción del Capitolio, además de muertos y heridos.
Además de procesados y condenados, más de 1.500 de los participantes, todos los cuales fueron indultados ni bien asumió el poder Donald Trump. Uno de ellos, el líder en aquellos días de la movilización violenta que realizaron los denominados Proud Boys, Enrique Tarrio, con una condena a 22 años de prisión, convocó a una marcha el pasado 6 de enero, en horas del mediodía, para recrear los pasos de los insurrectos desde la Casa Blanca hasta el Capitolio, para honrar a la partidaria de Trump, Ashli Babbitt, y a otros que murieron en el asedio del 6 de enero y sus secuelas.
Aquel día, frente a la Casa Blanca, el entonces presidente saliente Donald Trump le pidió a una multitud de sus seguidores que se dirigieran al Capitolio —“y yo estaré allí con ustedes”— en protesta, mientras el Congreso confirmaba la victoria electoral del demócrata Joe Biden en 2020. Poco tiempo después, el mundo observó cómo la sede del poder de Estados Unidos se sumía en el caos por la acción de estas personas y la convocatoria de Donald Trump.
La democracia pendió de un hilo. Ahora en el poder nuevamente, la ley interna pareciera que la desconoce Donald Trump al igual que el derecho internacional. Solo le falta imitar las palabras de Luis XIV, pero para ser original sostuvo que sus únicos límites a su poder son su propia “moralidad” y su “mente”, manifestando sentirse condicionado por el derecho internacional. Una etapa singular, tal vez única, dio inicio con la captura del presidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, sembrando de historia conmemorativa el actual presente de este 2 mandato.
La exteriorización más contundente de ello fue la pregunta del sorprendido periodista y la respuesta de Trump. Consultado por periodistas de The New York Times sobre si existían límites a su poder, Trump respondió: “Sí, hay una cosa. Mi propia moralidad. Mi propia mente. Es lo único que puede detenerme”. No la Ley, ni siquiera el derecho consuetudinario, no escrito, tan vigente en los países anglosajones: solo él su límite.
NO AL REINADO
Durante siglos, Norteamérica ha reivindicado para sí ser la cuna de la democracia en América, en eso tuvieron mucho que ver los próceres de su historia, aquellos que supieron fundarla tras su larga lucha de la Independencia con el Imperio Inglés.
Un George Washington que supo reunir a los líderes de Suramérica, también les trazó el camino de la democracia, hoy tiene como final en su espejo a un dirigente político elegido presidente como Donald Trump, para quien su único límite no son las leyes y las Instituciones sino únicamente él mismo. Una vuelta hacia el absolutismo más marcado.
Que en aquella Francia del 1700 no pasaría mucho antes de pasar por la guillotina en la plaza pública. Con un Robespierre dictando sentencias. En este caso, las primeras piedras en su camino le puso a Donald Trump el Papa León XIV, que en el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, sobre Trump y la invasión a Venezuela afirmó: “Si no escucha al pueblo que lo llama tirano entonces la iglesia no lo reconocerá como líder y su tiempo de reinar ha terminado.”
El Papa León XIV condenó la invasión estadounidense a Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro, exigiendo el cese de la violencia y respeto a la soberanía del país.
En un contexto global de guerras crecientes, el Sumo Pontífice denunció la violación del derecho internacional por parte de Estados Unidos. Asimismo, vinculó este acto con el fracaso de los esfuerzos mundiales por la paz, subrayando que tales acciones erosionan la estabilidad internacional y la credibilidad de las instituciones.
Sosteniendo: “el bienestar del querido pueblo venezolano debe prevalecer sobre cualquier otra consideración”. Instó a superar la violencia mediante caminos de justicia, garantizando la soberanía venezolana, en línea con el llamado de la Iglesia a proteger a las naciones vulnerables.
Culminando con el ultimátum sin precedentes al presidente estadounidense Donald Trump: “Si no escucha al pueblo que lo llama tirano, la Iglesia no lo reconocerá como líder”. Una advertencia, que es mucho más, una verdadera condena contra todos aquellos líderes poderosos que desoigan los principios humanitarios, marcando un hito en las relaciones entre la Santa Sede y las potencias globales.
EUROPA EXPLOTÓ
Pero Europa es un territorio de prueba de lo que muchos analistas afirman que es la próxima gran guerra que se avecina. En la semana, por segunda vez en el conflicto que sostienen Ucrania con la OTAN contra Rusia, esta Nación utilizó el misil Oreshnik, en lo que fue más una advertencia a la OTAN que un disparo contra Ucrania, donde finalmente impactó a unos 15.000 km de velocidad, lo que lo torna en indetenible virtualmente hoy con los mecanismos de defensa conocidos y en uso.
Con el ataque de este misil que explotó “en las inmediaciones de Rzeszów” y del mayor depósito subterráneo de gas de Europa, destruyéndolo totalmente, el mensaje en realidad es que París, Londres, Berlín, Varsovia, y casi cualquier capital de la OTAN están sometidas bajo apercibimiento de destrucción por esta terrible e indetenible arma.
Pues están todas estas urbes a pocos minutos de esta arma de guerra que tiene la virtud de competir con el Sol sin desintegrarse, superando fricciones de más de 4.000 grados de calor en su desplazamiento sin ningún problema.
Una respuesta brutal al accionar de Donald Trump en su incursión por los mares capturando navíos con petróleo, mientras intentó seducir en la semana al conglomerado de los empresarios petroleros de Norteamérica para realizar una inversión de unos 100.000 millones de dólares en Venezuela, para poner operativo su sistema de explotación petrolífero.
Una expectativa que supera largamente el tiempo de la actual gestión de gobierno del octogenario presidente de Norteamérica. En sus reuniones mantenidas, una de las firmas más grandes del rubro ExxonMobil, no dejó de remarcar que en dos oportunidades sus inversiones en Venezuela fueron nacionalizadas y eso tornaba harto riesgoso su participación ahora.
SUBE LA DEUDA Y LA INFLACIÓN
Si bien, una de las banderas de lo que impulsa la Nación pareciera que tenderá a seguir bajando, los indicadores oficiales del propio Banco Central de la República Argentina parecen ponerlo en un punto estacional, al borde mismo de considerar que sigue subiendo.
Entre los días 23 y 30 de diciembre, el REM del banco anticipó como se presentaría la inflación. Realizaron las tares 44 participantes, integrados por 32 consultoras y centros de investigación locales e internacionales, y 12 entidades financieras de Argentina.
El Relevamiento de Expectativas de Mercados proyectan que la inflación de diciembre de 2025 será de 2,3%, apenas por debajo de la inflación de noviembre que fue de 2,5%. El dato es levemente inferior a las proyecciones realizadas por las consultoras privadas, algunas de las cuales situaron al último mes del año con una inflación del 2,6%.
Una de las cuestiones que señalan justamente esas proyecciones es que, de darse un dato en esos niveles no habría seguido avanzando en diciembre la desinflacióm. Por el contrario, significaría que se retoma las proyecciones de inflación.
Lo llamativo de cualquier manera es la exigua diferencia que existe entre lo que sería la presencia de la inflación y la desinflación casi tocándose en este mes de diciembre en los cálculos de la presencia de inflación que realiza el Banco Central de la República Argentina, en un escenario del País marcado por enormes sectores sociales y económicos en transitando cierres de fuentes de trabajos de todo tipo, desempleo, baja de la productividad en muchísimas áreas del País.
Con este trasfondo arrancó el año 2026 con más toma de deuda por parte del Ministerio de Economía de la Nación a cargo del ministro Luis “Toto” Caputo. Que emitió deuda por US$11.000 millones para pagar el vencimiento de una deuda de US$4.300 millones.
La administración del presidente de la Nación, Javier Gerardo Milei, emitió deuda por 11 mil millones de dólares entre títulos nuevos, la reapertura de títulos en circulación y un crédito con bancos comerciales, en la semana que transcurrió para afrontar el pago de deuda de 4.300 millones de dólares por los servicios de los Bonos Globales y Bonares que vencieron, en una operación financiera que acortó los plazos e incrementó los pagos de intereses.
Los Mercados entronizados en las decisiones prioritarias del poder, no solo evalúan el cumplimiento de los servicios de la deuda sino también la facilidad o no que tuvo el acreedor para disponer de los fondos, los mecanismos de financiamiento a los que acudió y las opciones financieras que tuvo a disposición, entre otras variables importantes. Intentan en suma establecer la “espalda” que tiene el deudor para responder de sus deudas.
En el caso de deudas consideradas ya en rango especulativo como la de Argentina hay tres variables claves mucho más complejas: primero, nivel de deuda sobre Producto Bruto Interno, sobre la disponibilidad de divisas del comercio exterior y sobre la recaudación impositiva; segundo, capacidad de pago con flujo propio; y tercero, capacidad de pago con acceso al financiamiento voluntario, refinanciamiento.
Todos temas muy oscuros en nuestra situación actual. Sonando extrañamente que por una deuda de 4.300 millones de dólares el Estado se endeude, tome deudas por 11.000 millones de dólares. Instalándose la idea concreta que el staff de deuda es diferente al que se sostiene y expresa.
EL PAÍS EN PROBLEMAS
En todos los sectores de las actividades productivas nacionales las realidades económicas hoy se presentan con serios y profundos conflictos. Desde frigoríficos en crisis con producciones paralizadas como el Frigorífico Villa Olga, hasta la industria automotriz.
Trabajadores del frigorífico Villa Olga, Cooperativa de Trabajo La Estación Limitada, se manifestaron en las puertas del establecimiento tras un mes de parate en la faena. Desde el mes de diciembre, el Frigorífico Villa Olga se encuentra sin producción; en el histórico establecimiento cárnico trabajan más de 300 operarios bajo la modalidad de cooperativa de trabajo.
La industria automotriz argentina cerró 2025 con señales de alerta en su frente industrial. Durante diciembre, con apenas 10 días hábiles de actividad, se produjeron 26.468 vehículos, lo que representó una caída del 30,3% respecto de noviembre y del 30,4% en comparación con diciembre de 2024, según el informe oficial de ADEFA.
La firma Lamb Weston, una de las gigantes en la producción de papas fritas congeladas, anunció el cierre de su planta en la localidad bonaerense de Munro y el despido de un centenar de empleados. La novedad sorprendió porque la empresa había puesto en marcha recientemente una planta de gran porte en el Parque Industrial de Mar del Plata, donde invirtió US$ 320 millones para instalar su fábrica más grande del continente, mientras que el 90% de su producción está destinada la exportación. Fuerte caída de la industria en el mes de noviembre.
En lo que respecta a la actividad industrial, los números reflejaron en noviembre el peor desempeño del 2025, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). De acuerdo con el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI), el nivel general presentó una caída interanual del 8,7% y profundizó una tendencia negativa que se observó a lo largo de todo el año.
Trabajadores de la empresa Vassalli realizaron ayer un corte de tránsito sobre la Ruta Nacional 33, para visibilizar la grave situación que atraviesan desde hace meses: falta de pago de salarios, incumplimientos patronales y total incertidumbre sobre la continuidad laboral de más de 180 puestos de trabajo.
Durante la primera semana de enero, los precios registraron aumentos generalizados, con los alimentos nuevamente como protagonistas y fuertes ajustes relevantes en servicios y esparcimiento.En la primera semana de enero, los alimentos consumidos dentro del hogar aumentaron 0,5%.
Se derrumbó más de 10% el consumo de leche y lácteos en noviembre. Por la pérdida del poder adquisitivo e inflación. Además del deterioro de los ingresos de los hogares.