Motosierra: recortaron Educación y Salud, pero más plata para la SIDE
Un informe técnico elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) encendió las alarmas sobre la ejecución presupuestaria de 2025.
El documento revela una marcada disparidad en las prioridades de gestión: mientras la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) vio incrementados sus fondos en un 52% en términos reales respecto a 2023, áreas sensibles como salud, educación y desarrollo social sufrieron recortes drásticos.
El análisis detalla que la caída real del gasto total del Estado fue del -29% interanual. Según el reporte, este "ajuste significativo" pone en riesgo la continuidad de políticas públicas esenciales.
Salud y Ciencia: los sectores más golpeados
El desguace en el sistema sanitario es uno de los puntos más críticos del informe. Se registraron caídas estrepitosas en organismos y programas vitales: Superintendencia de Servicios de Salud: -72%. Prevención de enfermedades crónicas: -100% (paralización total). Hospitales
Nacionales: Ajustes de entre el 20% y el 42%. ANMAT e Instituto Malbrán: Recortes del 25% y 26% respectivamente.
En el ámbito científico, el panorama no es más alentador. El CONICET sufrió una poda del 32% y el Programa de Promoción de la Investigación e Innovación cayó un 82%.
Educación y Obras Públicas: ejecución casi nula
El informe del CEPA subraya que programas educativos históricos quedaron virtualmente desfinanciados.
El Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y el plan Conectar Igualdad registraron una caída del 100%, mientras que la infraestructura de jardines infantiles se redujo en un 90%.
En cuanto a la obra pública, sector clave para la economía de las provincias, la parálisis es casi total, con bajas que van del 74% al 100%. Ítems como "Rutas Nuevas" y "Asistencia Financiera a Municipios" mostraron una ejecución nula o cercana a cero, afectando directamente a las administraciones locales.
El impacto social
La "motosierra" también pasó por la asistencia directa a los más vulnerables. Los comedores comunitarios y merenderos sufrieron un recorte del 52%, y el Plan Nacional de Primera Infancia cayó un 90%.
Desde el CEPA advirtieron que "la magnitud de los recortes en programas de impacto social plantea un escenario de alta preocupación" en un contexto económico que ya de por sí es desafiante para la mayoría de la población.