2026-02-05

Alfaro entusiasma a Paraguay en el Mundial 2026 y renueva la tradición argentina en la albirroja

“Si hay un pueblo que merece una alegría, es el de Paraguay” (Gustavo Alfaro, 3 de septiembre de 2025).

Los paraguayos que aman al fútbol viven horas de felicidad. Más allá de si en su guardarropa hay, junto a la gloriosa albirroja, una camiseta de Olimpia, de Cerro Porteño, de Sol de América, de Libertad o de Sportivo Luqueño, disfrutan que Paraguay volverá en este 2026 a disputar un Mundial después de 16 largos años, en los que las pocas alegrías fueron por victorias esporádicas.

En ese regreso, y sin que esto signifique restarle ni un poco de mérito al fútbol guaraní, mucho tuvieron que ver algunos argentinos, en lo que en realidad no es más que la continuidad de una añeja tradición. A la cabeza de esa influencia que viene del sur, se encuentra el entrenador del equipo.

Entre los muchos logros de su carrera, estará bien arriba para el santafesino Gustavo Alfaro el de haberle devuelto la identidad a este Paraguay que recuperó su lugar de rival al que se respeta en Sudamérica y en el resto del mundo.

El panorama era bien distinto cuando asumió el director técnico que en 2022 también supo llevar a Ecuador a un Mundial, en el que arañó la clasificación a octavos de final.

Tras la caída 1-0 en Asunción ante Colombia el 21 de noviembre de 2023, los dirigentes llamaron a Alfaro para suceder a su compatriota Daniel Garnero: Paraguay apenas había sumado 5 puntos en 6 partidos por las Eliminatorias, con una única victoria, ante Bolivia en Asunción.

Por ese camino, estaba destinado a quedarse otra vez afuera de la cita mundialista, a la que no asistía desde Sudáfrica 2010. Alfaro logró dotar al equipo de un espíritu ganador y a partir de ahí sumó 6 victorias, 5 empates y apenas una caída para conseguir con holgura la clasificación, que se aseguró el 4 de septiembre de 2025 luego de empatar sin goles como local frente a Ecuador. 

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