Más carne argentina en EE.UU.: Trump quintuplicó el cupo
El comercio de carne vacuna entre Argentina y Estados Unidos dio un giro inesperado tras la decisión del presidente Donald Trump de ampliar de forma drástica la cuota de importación para el país sudamericano. A través de un decreto presidencial, el cupo anual pasó de 20.000 a 100.000 toneladas, marcando uno de los mayores incrementos de los últimos años.
La medida fue anunciada apenas un día después de la firma de un acuerdo comercial bilateral y responde, según la Casa Blanca, a la necesidad de garantizar precios más accesibles para los consumidores estadounidenses. El decreto apunta principalmente a reforzar el abastecimiento de carne molida magra, un producto clave en la dieta cotidiana de millones de familias.
Desde la administración norteamericana explicaron que la decisión se enmarca en un contexto complejo para la producción local, afectada por una sequía prolongada en estados ganaderos y por restricciones sanitarias que limitaron el ingreso de ganado vivo desde México. Esta combinación de factores provocó una fuerte reducción del stock bovino, generando tensiones en la cadena de abastecimiento y presiones sobre los precios.
El nuevo esquema regirá durante todo 2026 y prevé una distribución del cupo adicional en tramos trimestrales, bajo el sistema de “orden de llegada”. El primer período de embarques se habilitará a mediados de febrero, lo que abre una ventana inmediata para los frigoríficos argentinos.
En el Gobierno nacional celebraron la decisión y destacaron su impacto económico. Desde Cancillería estiman que la ampliación del cupo podría traducirse en ingresos adicionales cercanos a los 800 millones de dólares, fortaleciendo al complejo exportador y posicionando nuevamente a la carne argentina en uno de los mercados más exigentes del mundo.
No obstante, la reacción en Estados Unidos fue dispar. Asociaciones de productores ganaderos expresaron su preocupación por la posible caída de los precios internos y reclamaron mayores medidas de protección. Aun así, Trump defendió la iniciativa y sostuvo que se trata de una acción necesaria para evitar un encarecimiento de los alimentos básicos.