Salud
Dormir con mascotas, una costumbre que plantea riesgos para la salud
Dormir con mascotas es una costumbre frecuente en numerosos hogares, donde el afecto y la búsqueda de compañía pesan tanto como la preocupación por la salud. Sin embargo, expertos advierten sobre los riesgos de enfermedades transmisibles, posibles alteraciones del sueño y problemas de higiene, aunque reconocen algunos motivos emocionales para mantener este hábito.
Frecuencia y motivos emocionales
La decisión de dormir con mascotas suele responder a un fuerte vínculo afectivo. Gabriella Tami, veterinaria y etóloga consultada por GQ, indica que la cercanía física nocturna puede reducir de forma significativa la ansiedad y el estrés, motivo frecuente para compartir la cama con animales de compañía.
Riesgos médicos: enfermedades, parásitos y alteraciones del sueño
Especialistas insisten en que los riesgos clínicos asociados a dormir con mascotas son concretos y relevantes. El principal riesgo es la transmisión de enfermedades zoonóticas: de las 250 patologías conocidas, más de 100 pueden asociarse a la convivencia cercana entre personas y animales domésticos. Entre los padecimientos más frecuentes aparecen la tiña (infección fúngica de la piel), los nemátodos (gusanos intestinales), el anquilostoma (parásito que afecta piel y sistema digestivo) y la infección por estafilococo resistente a medicamentos. Incluso animales vacunados pueden ser fuentes naturales de parásitos, bacterias o virus. Los paseos diarios incrementan la exposición a agentes infecciosos que luego ingresan al hogar, advierten.
Beneficios emocionales y precauciones recomendadas
A pesar de las advertencias médicas, existen beneficios psicológicos asociados. Tami, en declaraciones a GQ, destaca que para muchas personas la presencia de su animal en la cama puede ser un apoyo valioso frente al estrés postraumático, las pesadillas, o la sensasión de soledad.
El equilibrio entre los riesgos para la salud y los posibles beneficios emocionales depende de cada familia. Adaptar los hábitos diarios, priorizando la limpieza y las rutinas, puede ayudar a lograr una experiencia más segura sin renunciar a la compañía nocturna de los animales.