Un joven apuesta a la producción de miel del monte nativo en Garupá
En el corazón de Garupá, la apicultura dejó de ser una actividad complementaria para transformarse en un modelo de negocio con identidad propia. Enrique Centurión, un joven emprendedor local, consolidó en el barrio Santa Helena un sistema de producción que utiliza el monte nativo como principal activo.
Su propuesta se basa en intervenir lo menos posible en la nobleza del producto para asegurar que la miel llegue a la mesa de los consumidores conservando todas sus propiedades naturales.
En ese sentido, el ciclo productivo se desarrolla con una rigurosa trazabilidad que comienza en el campo, donde se retiran cuidadosamente los cuadros de las colmenas. Una vez en la sala de extracción, se realiza el desoperculado manual, un paso artesanal indispensable para liberar la miel antes de pasar al proceso de centrifugado. Tras unos minutos de rotación, el líquido fluye hacia los decantadores, donde el filtrado garantiza una textura limpia y brillante sin perder la esencia del néctar misionero.
Actualmente, la producción se distribuye tanto en frascos tradicionales como a granel, llegando a góndolas de supermercados y panaderías locales. Además, el emprendimiento ha logrado una fuerte inserción en las ferias a través de un sistema de envasado en botellas PET recicladas, una alternativa que permite ofrecer precios más competitivos y fomentar la economía circular en la zona. Con 250 colmenas en funcionamiento y la meta de sumar otras 100 el próximo año, Centurión demuestra que la apuesta por el monte en pie es el camino hacia una producción genuina y rentable.