Monseñor Martínez presidió la misa en honor a Mama Antula en Itaembé Miní y llamó a fortalecer la vida comunitaria y el espíritu misionero
En el marco del Día de Santa Mama Antula, la comunidad católica del barrio Bicentenario de Itaembé Miní celebró el último sábado una Santa Misa en su honor. La celebración fue presidida por el Obispo de la Diócesis de Posadas, Juan Rubén Martínez, en la capilla “Niño Jesús Mama Antula”, ubicada en la intersección de la avenida 200 y la calle 143 de la capital misionera.
La celebración reunió a los fieles, quienes se acercaron para conmemorar a la primera santa argentina. También participaron el Padre César Báez y el diácono Gustavo López, quienes acompañaron la liturgia junto a la comunidad del barrio. Durante su homilía, Monseñor Martínez animó a los presentes a fortalecer la vida comunitaria y el espíritu misionero, recordando el testimonio de fe y entrega de Mama Antula.
En este sentido, el Obispo destacó la importancia de los signos que ayudan a mantener viva la memoria de los santos y la fe del pueblo. “Para nosotros las imágenes son algo muy importante. Por ahí algunos dicen que adoramos las imágenes, pero no es así.
La imagen se puede romper; es como la foto de mi mamá que falleció: no es que ella esté en la foto, pero me la recuerda”, expresó. Asimismo, el Obispo alentó a la comunidad a continuar creciendo y a asumir el compromiso de evangelizar, siguiendo el ejemplo de la santa santiagueña.
“Ustedes son la comunidad y todos tenemos que salir a evangelizar y misionar, como Mama Antula lo hizo con tanta fuerza, caminando descalza y llevando la cruz”. Además, en su reflexión, Monseñor Martínez invitó a vivir el tiempo de Cuaresma con un espíritu renovado, inspirado en el ardor misionero de esta santa.
“No digo que ustedes vayan descalzos, pero sí con ese ardor en la fe que Mama Antula tuvo. Ojalá que esta Cuaresma nos sirva para llegar bien a la Semana Santa, acompañando a Jesús como ella lo hizo y lo anunció”. Finalmente, el Obispo invitó a los fieles a renovar su profesión de fe, recordando la tradición de la Iglesia que se expresa desde hace siglos en el Credo.
La celebración concluyó con la oración comunitaria y un clima de profunda devoción en la pequeña capilla del barrio, donde los vecinos continúan consolidando una comunidad que busca crecer en la fe siguiendo el testimonio de Santa Mama Antula, referente de la espiritualidad y la misión en la Iglesia argentina.