Continúan activos los dispositivos de seguridad en zonas escolares con trabajo conjunto entre la Policía, docentes y padres
Los operativos preventivos diarios se mantienen desde el inicio del ciclo escolar en toda la provincia, con presencia policial en los horarios de ingreso y egreso de los estudiantes, además de patrullajes nocturnos en las inmediaciones de los establecimientos educativos, con el objetivo de prevenir situaciones de riesgo y acompañar a la comunidad educativa.
En ese marco, las acciones son ejecutadas por las dependencias de las 15 Unidades Regionales, que despliegan dispositivos preventivos de acuerdo a la cantidad de establecimientos educativos existentes en cada jurisdicción. Estos operativos contemplan presencia policial y recorridas en los horarios de ingreso y egreso de los alumnos en los turnos mañana, tarde y nocturno.
Asimismo, los efectivos establecen puntos de vigilancia y realizan patrullajes preventivos en las inmediaciones de las instituciones educativas, reforzando la presencia policial en los momentos de mayor circulación de estudiantes.
A su vez, durante la noche y la madrugada se llevan adelante recorridas preventivas en las zonas donde se encuentran los establecimientos escolares, con el objetivo de prevenir hechos delictivos y resguardar las instalaciones.
Por otra parte, el trabajo preventivo también se desarrolla dentro de las instituciones educativas. A través de la Dirección de Policía Comunitaria, se realizan charlas con estudiantes, docentes y familias en escuelas primarias y secundarias.
Durante estas actividades se abordan temáticas vinculadas al bullying, el uso responsable de las redes sociales, el consumo problemático de sustancias y otras situaciones que pueden afectar a niños y adolescentes.
En este sentido, desde la fuerza provincial se remarcó que la prevención es una tarea compartida, donde el compromiso de los docentes y el acompañamiento de las familias resultan fundamentales, por lo cual es importante acompañar a los niños en el trayecto hacia la escuela o coordinar que se trasladen en grupo; utilizar caminos habituales y zonas transitadas, evitando atajos o lugares aislados; no aceptar invitaciones ni acercarse a personas desconocidas.
Así como también, ante cualquier situación sospechosa avisar a docentes o llamar al 911, y mantener el diálogo entre padres, docentes y estudiantes.