La última década fue la más calurosa de la historia, advierte la ONU
La década comprendida entre 2015 y 2025 fue la más calurosa jamás registrada a nivel global, según el último informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), que advierte sobre un acelerado deterioro del sistema climático.
De acuerdo al reporte, la temperatura media del planeta se ubicó 1,43 grados por encima del promedio preindustrial (1850-1900), consolidando una tendencia de calentamiento sostenido. Además, 2025 se posicionó como el segundo o tercer año más cálido de la historia.
“El clima está en estado de emergencia, cada indicador climático clave está parpadeando, es hora de tomar decisiones urgentes”, advirtió el secretario general de la ONU, António Guterres.
El informe también señala datos alarmantes en distintas regiones del planeta. La extensión del hielo marino en el Ártico alcanzó niveles mínimos históricos, mientras que en la Antártida se registró la tercera menor superficie desde que existen mediciones. A esto se suma el retroceso constante de los glaciares.
Por primera vez, el estudio incorpora el desequilibrio energético de la Tierra como indicador clave. Este fenómeno refleja la diferencia entre la energía solar que ingresa al planeta y la que se libera al espacio, un balance que se encuentra cada vez más alterado por la acumulación de gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono, el metano y el óxido nitroso.
En las últimas dos décadas, los océanos absorbieron anualmente una cantidad de energía equivalente a 18 veces el consumo energético mundial, lo que evidencia la magnitud del fenómeno.
“Las actividades humanas están alterando cada vez más el equilibrio natural, y tendremos que convivir con estas consecuencias durante cientos, incluso miles de años”, advirtió Celeste Saulo, titular de la OMM.
Las consecuencias ya son visibles: olas de calor más intensas, lluvias extremas y ciclones tropicales cada vez más frecuentes, con impactos devastadores. Según datos del organismo, entre 1970 y 2021 estos eventos provocaron pérdidas económicas por 4,3 billones de dólares y cerca de dos millones de muertes.
Desde organismos ambientales también alertan sobre la falta de respuesta política. En ese sentido, especialistas remarcan que reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y abandonar los combustibles fósiles no solo es clave para frenar el calentamiento global, sino también para reducir tensiones geopolíticas.
El informe se dio a conocer en el marco del Día Meteorológico Mundial y refuerza el llamado a una acción urgente frente a una crisis climática que ya impacta en todo el planeta.