Irán envió un mensaje a la región: no atacará primero, pero prometió una respuesta firme ante cualquier agresión
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, aseguró que su país no lleva adelante ataques preventivos, aunque advirtió que responderá “con contundencia” si sus infraestructuras o centros económicos son blanco de agresiones. El mensaje fue dirigido directamente a los países de la región en un contexto de creciente tensión.
A través de su cuenta en X, Pezeshkian instó a los gobiernos vecinos a no permitir que terceros utilicen sus territorios para lanzar ofensivas contra Irán. “Si desean desarrollo y seguridad, no permitan que nuestros enemigos inicien guerras desde sus países”, expresó.
En paralelo, crece la presión en el golfo Pérsico, donde países como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Baréin plantearon a Estados Unidos la necesidad de limitar de forma permanente la capacidad defensiva de Teherán ante una posible escalada.
En este escenario, el presidente estadounidense Donald Trump extendió por diez días la suspensión de ataques a instalaciones energéticas iraníes, medida que vinculó a la posibilidad de avanzar en negociaciones. Sin embargo, desde Teherán niegan la existencia de contactos diplomáticos en curso.
El cruce de advertencias refleja un equilibrio cada vez más frágil en la región, donde cualquier incidente podría escalar el conflicto y afectar la estabilidad en Medio Oriente.