Monseñor Martínez invitó a vivir la caridad y la solidaridad, para ser testigos de esperanza en un mundo lleno de sufrimiento y pobreza
La tradicional Misa Popular de las Misiones se celebró el Jueves Santo en San Ignacio, presidida por Monseñor Juan Rubén Martínez, Obispo de la Diócesis de Posadas. La ceremonia reunió a miles de fieles, sacerdotes y seminaristas en un espacio histórico cargado de memoria, e inició el Triduo Pascual, reflejando el valor de la Pascua y la importancia de vivir la caridad, el amor y la solidaridad como estilo de vida.
Durante la ceremonia, Monseñor Martínez hizo un llamado a la redención y la humildad en la fe. Bajo el ejemplo de Jesucristo, invitó a vivir la caridad y la solidaridad, para ser testigos de esperanza en un mundo lleno de sufrimiento y pobreza. “Podríamos señalar tantas situaciones de dolor, de violencia. Tantos contextos de pobreza y de necesidad.
Que siempre, siempre, serán fruto de la avaricia. Y tendremos que preguntarnos cómo vivimos esto de la caridad. No podemos entendernos como cristianos si no valoramos la solidaridad, el amor y la justicia. Celebramos el amor, pero esto no es meramente algo afectivo: tiene que transformarse en un estilo de vida. Un estilo de vida en el que seamos honestos, justos, solidarios”, enfatizó.
“Tenemos esperanza porque la vida triunfa sobre la muerte, siempre. Por eso, tenemos esperanza. Por eso, tendremos que ser hombres y mujeres más pascuales: testigos del amor y con esperanza. Ojalá que la Pascua no sea meramente algo que miremos como un espectáculo, sino que nos planteemos si esa Pascua podemos internalizarla en nuestros corazones”, pidió Monseñor al final de su homilía.