Irán vuelve a bloquear el estrecho de Ormuz tras ataques de Israel en Líbano y crece la tensión global
La frágil tregua en Medio Oriente sufrió un nuevo golpe este miércoles luego de que Irán decidiera volver a bloquear el estratégico estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial.
La medida se conoció pocas horas después de que Estados Unidos e Irán confirmaran un cese al fuego de dos semanas, en un intento por desescalar el conflicto regional. Sin embargo, la reanudación de los ataques de Israel en Líbano tensó nuevamente el escenario.
"El paso de petroleros a través del estrecho de Ormuz ha sido detenido tras los ataques de Israel al Líbano", informó la agencia Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní. El bloqueo interrumpe una de las rutas energéticas más importantes del mundo y podría impactar directamente en los mercados internacionales.
El detonante fue una nueva ofensiva aérea israelí sobre Beirut. Según reportes, la aviación atacó sin previo aviso zonas comerciales y residenciales del centro de la capital libanesa, en lo que el propio Ejército calificó como el mayor ataque coordinado de la actual guerra.
Los bombardeos alcanzaron más de 100 objetivos en apenas 10 minutos, incluyendo lanzaderas de misiles, centros de mando e infraestructuras de inteligencia vinculadas a Hezbolá. Desde Israel acusaron al grupo de utilizar civiles como escudos humanos.
El impacto fue inmediato: columnas de humo negro cubrieron la ciudad, ambulancias se desplegaron en distintos puntos y se reportaron edificios destruidos y vehículos calcinados. Aunque no se confirmó un número exacto de víctimas en el momento, los ataques en zonas densamente pobladas generaron pánico generalizado.
En paralelo, Israel dejó en claro que el cese al fuego no incluye su ofensiva contra Hezbolá en territorio libanés. "No hemos anunciado nuestra adhesión al alto el fuego, ya que los israelíes no se adhieren a él", señaló un funcionario del grupo bajo condición de anonimato.
La guerra en Líbano ya dejó más de 1.500 muertos y más de un millón de desplazados, profundizando la crisis humanitaria. En las últimas horas, familias que habían comenzado a regresar a sus hogares tras el anuncio de la tregua volvieron a quedar atrapadas en la incertidumbre.
"No podemos soportarlo más, dormir en una tienda de campaña, no ducharnos, la incertidumbre", expresó Fadi Zaydan, uno de los desplazados. “Pero si volvemos a casa seremos un objetivo”, agregó.
El recrudecimiento del conflicto y el bloqueo del estrecho de Ormuz abren un nuevo foco de tensión internacional, con posibles consecuencias económicas y geopolíticas a escala global.