PIANCHO
¿Qué tal mis amigos, cómo están todos Ustedes? Espero que estén todos muy bien, más, excelentes en estos días tan complejos, tan llenos de dolores, miserias, corazones fríos, duros, llenos de muertes y muertos por cientos en la Europa, en Medio Oriente, que por momentos nos dicen que arranca la Tercera Guerra Mundial en este bendito Edén que se llama Planeta Tierra donde nos puso Dios, con estos hombres de La Libertad Avanza con Milei a la cabeza que acá en nuestro País nos quieren llevar a que participemos en aquella guerra; para colmo con un Donald Trump, el presidente de Norteamérica, que junto con Israel dice que llevará a Irán “al tiempo de las cavernas”, pensando que ellos mismos los estadounidenses van a liberarse de ese destino al cual quieren condenar a más de 90 millones de personas alegremente.
Una verdadera ingenuidad, pues la violencia solo violencia genera y quieren ir a la guerra solamente los muy estúpidos que nunca estuvieron en una ni vieron siquiera un herido de bala o uno cualquiera, un accidentado por caso.
El Universo en el cual vivimos y que costó 4500 millones de años construir para llegar hasta acá estos políticos de hoy lo pueden y creo que quieren destruirlo por estos días, pensando que nadie hará nada y tirarán bombas atómicas sin que nadie les tire a ellos. Un verdadero vivir en el limbo de las fantasías más irreales.
Pero, en fin, los misioneros con esa fe en la vida y nuestros esfuerzos sin embargo pese a todo esto seguimos construyendo nuestro día a día y plantamos pensando en los hijos, edificamos intentando generar un mejor pasar, construimos escuelas para que se eduquen los niños, construimos hospitales para curar las dolencias de un pueblo que quiere sobrevivir a las propuestas de la muerte y quieren la vida luchando día a día por ella.
Sin bajar los brazos, poniéndole el pecho a la esperanza que, desde acá, desde nuestra pequeña provincia azul y ecológica con el convencimiento absoluto que todavía podremos mover el mundo con solo nuestras ilusiones, para poner robustecer los cimientos de una sociedad solidaria, humana, justa, con iguales posibilidades para todos, desde nuestro nacimiento en esta nuestra tierra sin mal, que con enormes sacrificios de muchas generaciones de hombres y mujeres estamos construyendo día a día sin bajar los brazos, sin desmayos, pese a todas las calumnias y palos en las ruedas que ponen aquellas mentes frías de corazones duros.
Por supuesto, esto no es ni cerca lo que nos proponen desde la Nación Javier Gerardo Milei y sus equipos de saqueadores desde hace 2 años, estos llamados libertarios que ya chocaron y destruyeron totalmente su proyecto, que hace agua por todos lados.
En realidad, por lo visto hasta ahora, el único proyecto dominante era enriquecerse y abusarse de los más humildes y necesitados quitándoles sus pocos dineros, remedios y atenciones que les daba el Estado Argentino, que sin miramientos se lo robaban a un ciego, a un sordo, a un mudo, a un paralítico o a un niño desválido y sufriente: siendo lo ocurrido en el ANDIS, la Agencia de Discapacidad, el testimonio más desalmado de la cultura mundana libertaria.
Por una razón bien simple, además, escupen la mano y las Obras de Dios nuestro Señor, de Jesús su hijo y del Espíritu Santo, para ellos los libertarios de Javier Gerardo Milei y su Libertad Avanza, solo vale y sirve en la sociedad el estiércol del Demonio: el dinero.
Obtenido como sea, robando, matando, estafando, burlando la inocencia de la gente; en suma: sin código alguno de valores, la impiedad y la crueldad son los signos determinantes de sus acciones, dando testimonio de ello los más de 20 mil muertos, fallecidos porque les quitaron los remedios.
Mientras el presidente Milei ante la advertencia de la posibilidad de las muertes por esto y por hambre vociferaba: “La gente va a decidir de alguna manera para NO MORIRSE de HAMBRE” o “Alguien, algún pariente lo va a resolver y solucionar” o afirmar: “Va a llegar un momento donde la gente se va a poder morir de hambre. De alguna manera va a decidir algo para no morirse. No necesito intervenir.”
Sostenía de manera harto irresponsable, criminal, para escapar verbalmente a su responsabilidad. Mis amigos, pasado este mensaje de bronca en un País donde más del 83% de los argentinos no le gana a la inflación, avanzamos con otros temas, sobre todo de uno gravísimo, que significa la explosión de una bomba atómica en Irán tirada por Norteamérica e Israel ante el peligro de perder aquella guerra o no tolerar un nuevo orden mundial en marcha de manera muy visible como son los BRICS.
EL ESTALLIDO DE L A BOMBA
Les cuento algo de mi vida. Cuando joven muy joven, piensen que ahora tengo 95 pirulos, fueron las bombas atómicas que tiró Norteamérica sobre Japón en Hiroshima y Nagasaki una cuestión espantosa, si les cuento el impacto que fue eso en la vida del Mundo ni se imaginan.
Pese a que en aquel tiempo no había internet, no existía la tele, solo las radios y los diarios, las fotos horrorosas de aquellas escenas que dejaron las bombas, pues fueron 2, hoy todavía las tengo en la retina como si fuera ayer, de tanto que fue la impresión, y ahora de nuevo hablar de aquello en tiempo presente, me parece casi como si todos los hombres del mundo hubieran vivido de balde este tiempo transcurrido.
Para mí y para todos los hombres de aquel tiempo que les digo que todavía estamos vivos, directamente es una locura imperdonable de la raza humana. Pero vayamos un poquito con lo que dejó aquello hasta este presente y lo que seguramente implantará el nuevo orden que emerja de otro estallido.
Mientras Norteamérica fue el único país del mundo que logró manejar la energía nuclear, reinó en todo el planeta, pues además tenía en su territorio el 50 % de toda la producción del mundo, un mundo que estaba agotado con unos 80 millones de muertos y millones de hombres hambrientos, con una Europa principalmente destruida por una guerra grande que se desarrolló en su territorio. Durando poco en realidad la hegemonía absoluta estadounidense.
Pronto, primero Rusia y una rudimentaria y naciente China después, lograron desarrollar y controlar la energía nuclear y se empezó a desarrollar en torno a estos 3 centros o polos el poder económico y militar, hasta nuestros actuales días, en que por primera vez emerge una situación nueva de poder con el control de un enclave del transporte curiosamente que acompañado con un desarrollo misílistico militar, es capaz de ejercer un dominio sobre el 20 por ciento de la energía de la Tierra derivada del petróleo y el gas que transita por ese enclave denominado estrecho de Ormuz, bajo control estricto de Irán, una situación intolerable para Norteamérica que en el curso de los más de 80 años transcurridos desde la Segunda Guerra Mundial ha venido declinando su potencial en casi todos los espacios del desarrollo humano a manos de los citados Rusia, China y la emergente Irán que está llevando con hidalguía y enorme entrega una batalla militar desigual contra Norteamérica e Israel, pero eficiente al punto que la primera del dúo sacó a relucir un arma determinante, primero como amenaza a Irán que no sucumbió con su digna postura continuando con la lucha en las peores condiciones de casi todo aquello necesario para la guerra, pero superior en su espíritu de lucha, causando enormes daños a toda el material bélico de Norteamérica e Israel conjuntamente con daños en la capacidad logística de ambos, con un castigo terminal de modernas bases militares construidas en torno a los países del Golfo Pérsico, muchos de ellos socios comerciales y aliados del Occidente que simboliza Norteamérica.
Una Norteamérica que incomprensiblemente viene malogrando su relación con los países de la OTAN que ayudó a construir desde sus cimientos tras el año 1945. Una Norteamérica que paulatinamente fue perdiendo presencia en estos más de 30 días que llevan las luchas con un Irán que paulatinamente está creciendo, como un polo de poder intolerable a los ojos de los socios con los cuales lucha.
La pregunta que queda para el desarrollo de la feroz contienda que mantienen es si la utilización de las armas nucleares por parte de Norteamérica logrará quebrar la fuerza y el espíritu indomable de Irán, una Nación con una larga tradición de existencia que se remonta a unos 2500 años, en cuyo transcurso le tocó ser luz y camino a la Humanidad, con el desarrollo de sus conocimientos que sumada a la entereza que expone por estos días son el poder naciente que presentan con una cultura que supera largamente la sajona de los estadounidenses y hasta es superior a la judía en muchísimos aspectos.
Irán difícilmente pueda rivalizar sola contra los dos ejércitos más eficientes del mundo por estos días, pero es inestimable e inocultable la ayuda que está recibiendo de parte de China, Rusia, Paquistán, Irak, y países de Europa que huyen espantados del dominio estadounidense, ante las propuestas del presente y futuro al cual los somete un Donald Trump ciertamente errático y por momentos sin un horizonte cierto, tal vez cooptado por su realidad política interna y aún personal de enorme confusión espiritual derivado del “Caso Jeffrey Epstein”, que lo tiene a mal traer.
Además de manifestaciones en más de 8000 ciudades en Norteamérica que en las últimas semanas sumaron más de 10 millones de personas bajo la consigna “Nou King”. Un grito que supera la tradicional controversia que enfrenta a Demócratas y Republicanos en el País gigante del norte.
Además de la pesadilla intolerable para el poder de Donald Trump que ve como día a día se consolida un poder en el Estrecho de Ormuz, un candado, del cual no tiene la llave, que está resultando cada vez más cara por una de las creaciones del capitalismo financiero como son los seguros marítimos de los barcos y sus cargas, que ante el riesgo de hundimiento o demoras en Ormuz, han elevado sus costos de manera ciertamente ruinosa para el Petróleo y Gas que transita dicho lugar, hundiendo la economía de medio mundo en una carestía intolerable para el estilo de vida de cada uno de ellos, de alto padrón económico.
Central para el valor de la energía es el precio del petróleo y gas, ambos imprescindibles para la vida de los humanos, un aspecto que lleva al conflicto a límites que exceden los parámetros de los poderes establecidos, que han permitido el nacimiento de este cuarto poder encarnado en un Irán que también transita un instante de su historia determinante de su porvenir en tanto se mantenga el inclemente e incontrolable Estrecho de Ormuz sujeto a la inestabilidad que le pudiera ocasionar Irán, Yemen o el mismo Irak.
Ese escenario inestable es en realidad que operan también cláusulas inestables de pólizas de seguros que garantizan en su final a la realidad del capitalismo salvaje de estos días de Donald Trump y su derecha mundial, uno de cuyos integrantes es nuestro presidente Javier Gerardo Milei con su enorme crueldad por el mismo declarado, cuya expresión más suave es su indiferencia ante el dolor de los argentinos todos, aún sus muertes, que le resbala por su piel y sentimientos.
Momentos críticos de un poder que piensa que con bombas se sustentarán, se está viendo en la semana y posiblemente ello se extienda en el tiempo. Sino solamente valga de ejemplo la postura de Japón, la valiente y heroica isla que soporto los efectos terroríficos de dos bombas atómicas en la vida de su población civil a la cual sacrificó Norteamérica, y que ahora ante el pedido de auxilio de quién exterminó 400.000 japoneses en un segundo brillante, le respondió que no tiene condiciones para poder ayudar al coloso gigante estadounidense, pero además que la guerra que emprendieron Israel y Norteamérica no tiene nada que ver con Japón.
Una prueba más que la vida es como la rueda de una noria, que por momentos lo pone abajo y por momentos arriba a quién esté en ella. Un País que hasta hace poco tiempo socio y aliado de Norteamérica como Francia en estos días expuso un punto de vista ciertamente realista y para tener en cuenta, en el uso de la fuerza para la convivencia pacífica internacional. Emanuel Macron, el presidente de Francia, afirmó la semana que pasó que era “poco realista” abrir el Estrecho de Ormuz por la fuerza y que “solo puede hacerse de común acuerdo con Irán”.
Admitiendo con ese criterio que el tránsito del petróleo y gas no puede garantizarse sin el acuerdo de Irán. Poniendo sobre la realidad que, durante décadas, el Golfo Pérsico tuvo un acuerdo sencillo para su utilización por los navíos: los productores de petróleo exportaban, los mercados fijaban los precios y Estados Unidos aseguraba la ruta.
Ese sistema permitía la rivalidad sin inestabilidad. Ahora, ello se ha desmoronando pues está seriamente controvertido día a día, que Norteamérica con la mayoría de sus bases militares en el Golfo Pérsico dañadas en la contienda, pueda garantizar el tránsito sereno que requieren las empresas de seguros de los buques petroleros y gasíferos, las estabilizadoras y garantes finales del capitalismo en el Mundo y en especial en el Medio Oriente, pues no existe prima rentable que lo sostenga mientras subsista el conflicto tan visceral y cruel entre Israel y Norteamérica contra Irán.
Donald Trump también ha tenido en la semana que transcurrimos y aún antes, la incertidumbre de Truman, de invadir Irán o disparar bombas atómicas sobre Irán. El impulso a la imitación siempre es enorme en los humanos que puede ser hasta irrefrenable cuando se busca el mismo resultado, como es en este caso al igual que con Japón que Irán admita su derrota, a lo que se niega valiente y tenazmente. Nunca es bueno que la muerte sea la ganadora.
Sobre todo, cuando con ello se elimina una raza de valientes, con una cultura que iluminó el camino de la Humanidad, como existen testimonio en el Museo de Londres, Inglaterra.
Mis amigos, hasta acá llegamos hoy. Los quiero mucho a todos Ustedes. Cuídense estos días, sobre todo su salud. Hagan el amor como nos enseña Jesús, seamos solidarios con los más humildes y necesitados, que suman millones en nuestro País. Gracias por tenernos hoy en sus manos porque ello nos permite salir todos los días. Hasta la semana que viene. Un abrazo fuerte todos Ustedes mis amigos.
Piancho de la Calle.