Monseñor Martínez advirtió que “el salario no alcanza y la pobreza crece”
Monseñor Martínez destacó la masiva participación de fieles en las celebraciones de Semana Santa y llamó a sostener una “esperanza activa” frente a la pobreza y la violencia.
En forma contundente, alertó sobre el complejo escenario social y global. En este sentido, cuestionó una economía que “no se refleja en el día a día” y pidió priorizar la educación como base de la democracia, al tiempo que valoró el compromiso solidario de Cáritas.
“Hoy la pobreza ya no está solo asociada a la desocupación; hay personas con trabajo formal que siguen siendo pobres”, sostuvo el Obispo y señaló que el problema central es la pérdida del poder adquisitivo. Reiteró que “el sueldo no alcanza” para cubrir los gastos básicos.
En ese contexto, cuestionó la credibilidad de los datos oficiales: “La gente ahora ya no cree en el INDEC. Hay que ingresar más datos para que el número del índice sea más verídico y refleje la realidad”. Según explicó, las mediciones no contemplan plenamente gastos esenciales como servicios, lo que distorsiona la percepción de la situación económica.
También, advirtió que “no sirve” sostener cifras alejadas de la experiencia cotidiana y consideró que existe un componente político en esa construcción. “La gente no come vidrio”, enfatizó.
Asimismo, remarcó el crecimiento de la desigualdad, al señalar que el 10% de mayores ingresos percibe hasta 13 veces más que los sectores más bajos, y ejemplificó con el impacto del costo de medicamentos, servicios y vivienda en jubilados y trabajadores.
La economía debe estar “al servicio de la persona”
Monseñor planteó que la economía debe estar “al servicio de la persona” y no subordinada a intereses financieros. “Si la economía no se refleja en el día a día de la gente, no sirve”, afirmó al tiempo que consideró fundamental “escuchar y recorrer la realidad concreta” de las familias y advirtió que “si el oído no está en la gente, la economía pierde sentido”.
Llamado a la paz
El Obispo de la Diócesis de Posadas, también, se refirió al contexto internacional y manifestó su preocupación por el aumento de la violencia. En ese sentido, destacó el llamado del Papa León XIV a evitar expresiones agresivas y abogó por la paz, alertando sobre los riesgos de una escalada bélica.