Se derrumbó casi 8% el consumo de lácteos en febrero
El consumo de lácteos volvió a retroceder en febrero, en un contexto marcado por la continua pérdida del poder adquisitivo y la presión de la inflación sobre los hogares.
Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina, las ventas registraron una caída tanto mensual como interanual, reflejando el deterioro del consumo en una gama de productos de extrema sensibilidad social. Las ventas de productos lácteos registraron una nueva contracción en febrero, consolidando una tendencia negativa en el consumo masivo.
De acuerdo con datos oficiales del sector, el volumen comercializado cayó 5% respecto a enero, mientras que medido en litros de leche equivalente la baja fue aún mayor, del 5,3%. En la comparación interanual, el retroceso también fue significativo: las ventas descendieron 4,2% en volumen y 7,7% en litros de leche equivalente frente a febrero de 2025.
Estos datos reflejan un deterioro sostenido del consumo de lácteos en los últimos meses. El primer bimestre del año confirma la tendencia: entre enero y febrero, las ventas acumularon una caída del 4,9% en volumen y del 6,3% en litros equivalentes.
El comportamiento del consumo de lácteos no puede analizarse de forma aislada. La caída está directamente vinculada al deterioro de los salarios frente a la inflación, lo que obliga a los hogares a ajustar sus gastos. Los productos lácteos —tradicionalmente básicos dentro de la canasta alimentaria— comienzan a ser reemplazados por opciones más económicas.
Entre ellas se destacan bebidas sustitutas, margarinas u otros productos de menor precio. Además, el informe advierte sobre un fenómeno creciente: el aumento de las ventas informales, que no quedan registradas en las estadísticas oficiales, pero que reflejan un cambio en los hábitos de consumo impulsado por la crisis económica.