Chubut
Habló la madre del nene que murió en Comodoro Rivadavia: “Yo no maté a mi hijo”
Mariela Altamirano, madre de Ángel López —el niño de cuatro años que murió en Comodoro Rivadavia y por cuyo fallecimiento está imputada— habló públicamente por primera vez y negó haber sido responsable del hecho.
“Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí y lo busqué”, afirmó. En su testimonio, sostuvo que siempre cuidó al menor y que además atravesó situaciones de violencia durante su relación con el padre del niño.
Sobre el momento en que el menor fue hallado en grave estado, relató: “Nos levantamos temprano y decidimos levantar a Ángel para ir al baño, porque solía dormir mucho últimamente. Dormía por lo menos de las 11 de la noche, de largo, y no se levantaba al baño. Entonces lo hicimos levantarlo al baño y vimos que ya se había hecho pis. Entonces le dije a mi marido, como la camita de él estaba mojada, que lo bajara y lo acostara conmigo".
En esa línea, agregó: "Estaba durmiendo, lo sentía roncar. Después, lo revisamos de vuelta y mi marido me dice 'no respira'. Entonces yo empiezo a hacerle RCP y llamo a la ambulancia enseguida".
Altamirano indicó que salieron a pedir ayuda con el niño en brazos y que al llegar al hospital les informaron que "tenía signos vitales, pero le faltaba oxígeno".
"Yo también quiero saber qué pasó, porque nosotros no le pegamos al nene. Nosotros no le hicimos nada. ¿Para qué lo voy a recuperar? ¿Para maltratarlo y pegarle? No. Si lo estoy sacando de personas que son alcohólicas y drogadictos para que estén conmigo", sostuvo.
En relación al padre del menor, Luis López, afirmó: “Me conocí con el papá de Ángel en el año 2020. Me vine a Comodoro. Empezamos a tener una relación estable. Ya en todo el embarazo sufría violencia. A los seis meses de que nació, él ya empezaba a tomar, se dedicaba a las drogas, al alcohol, se iba de fiesta, volvía después de dos o tres días, nos hacía pasar necesidades. Yo le dije que me quería separar porque ya no aguantaba más la situación".
Según su relato, tras esa decisión fue echada del hogar y regresó a Córdoba. Tiempo después volvió a Comodoro Rivadavia para ver a su hijo en medio de un conflicto judicial: "Me dijo que me presentara en el Poder Judicial".
Por último, se refirió a las críticas por su ausencia en el velatorio: "Me están amenazando a mí y a mi familia, que nos van a ir a prender fuego la casa. Yo tengo una bebé de seis meses, tengo que resguardar el bienestar de mi hija. Primero está mi hija".