En su misa en Argelia, el Papa León XIV afirmó que “es posible un futuro de justicia y paz”
El Papa León XIV transcurrió la jornada de ayer -en Annaba, cerca de la frontera con Túnez. En su visita a Argelia, recorrió los lugares donde se encuentran las ruinas de Hipona, la ciudad en la que San Agustín transcurrió 34 años como obispo, hasta que murió a los 72 años.
En la tarde, pese al mal tiempo, visitó y habló en una casa de ancianos y monjas que los cuidan y celebró una misa. Trasmitió un mensaje de esperanza a pesar del difícil momento internacional en la misa que ofició por la tarde en la basílica dedicada a San Agustín en el área arqueológica.
“Cuando nos preguntamos cómo es posible un futuro de justicia y paz, de armonía y salvación”, dijo, “recordemos que le hacemos a Dios la misma pregunta que Nicodemo: ¿Puede cambiar realmente nuestra historia?”. “¡Estamos tan agobiados por los problemas, las dificultades y las tribulaciones! ¿Puede nuestra vida comenzar de nuevo?”, se preguntó el pontífice.
En la homilía de la misa que presidió, el Papa respondió con un “¡si!”. “La afirmación del Señor, tan llena de amor, llena nuestros corazones de esperanza. No importa cuán oprimidos estemos por el dolor o el pecado”. “El crucifijo lleva todos esos pesos con nosotros y por nosotros. No importan cuando nos desanimen nuestras debilidades”, añadió.