Passalacqua inauguró un espacio de atención y prevención de consumos problemáticos en Eldorado: “Estas cosas siempre hay que hacerlas en conjunto, sin peleas y sin crispaciones”
El Gobernador Hugo Passalacqua encabezó la puesta en funcionamiento del punto preventivo y asistencial “Esperanza”, ubicado en el barrio Los Lapachos de la ciudad de Eldorado. La iniciativa se inscribe en una estrategia territorial vinculada al Mapa Provincial de Protección Integral.
El espacio funcionará como centro de atención diaria con propuestas de orientación, acompañamiento y charlas destinadas a familias. Las actividades del centro estarán orientadas a la prevención de consumos problemáticos y a la contención comunitaria.
La implementación se realiza de manera articulada entre el Ministerio de Prevención de Adicciones, la Municipalidad de Eldorado, el IProDHa y el Consejo General de Educación. Además, el proyecto contempla instancias de formación profesional para ampliar oportunidades de inclusión en la comunidad.
Además, la apertura del punto “Esperanza” permitirá ampliar la presencia estatal en el territorio y reforzar la red local de cuidado. En ese marco, se indicó que el 86% de los municipios se encuentran en situación de protección a partir de decisiones sostenidas, inversión territorial y formación de recursos humanos.
En ese contexto, el mandatario provincial expresó que el lugar atiende “un problema global, mundial; pero no por eso hay que desentenderse. Está muy bueno que los vecinos hayan motorizado esto.
En especial, que el municipio haya ayudado, y junto con el IProDHa y el Ministerio de Prevención de Adicciones hayamos podido consolidar un espacio donde las personas tengan un lugar para prevenir, para aprender, para curarse con psicólogos, psiquiatras, médicos y terapeutas. Ya que es un lugar de contención y esparcimiento”.
Asimismo, recalcó que la problemática existe y “no vamos a esconder la cabeza ni ignorarlo, pese a las dificultades enormes que hay”. También, señaló que “estamos inaugurando este centro de primera escucha, que es fundamental, porque nadie sabe a qué familia le puede tocar. Entonces, que los vecinos movilizados colaboren y se pongan al frente del tema es clave”.
En la misma línea, sostuvo que en esta “sala terapéutica van a pasar cosas lindas, y muchas personas se van recuperar de algo que es terrible como las adicciones. Una persona adicta es una persona que está enferma y con problemas, no es un delincuente”.
Por eso, expresó que las personas con problemas de consumo deben ser tratadas con cariño y dentro de un esquema sanitario acorde. “El misionero y la misionera son medio rebeldes. El misionero tiene ese espíritu: no importa que la topada sea dura, tomamos la cuesta y avanzamos. Estas cosas siempre hay que hacerlas en conjunto, sin peleas y sin crispaciones. La sociedad tiene que estar más junta que nunca. Para ser sociedad hay que ser socios, y para ser socio hay que tener vínculo afectivo con el otro, hay que trabajar juntos. Ahí se ve el espíritu de los pueblos y acá en Eldorado estoy viendo el espíritu del misionero”, enfatizó.