Monseñor Martínez advirtió sobre el impacto de la tecnología, la crisis social y pidió rezar por la Argentina
El Obispo de la Diócesis de Posadas, Monseñor Juan Rubén Martínez, realizó un repaso sobre su agenda pastoral, reflexionó sobre los desafíos de la inteligencia artificial, alertó por nuevas exclusiones sociales y expresó preocupación por la situación económica que atraviesan trabajadores, jubilados y familias.
En este sentido, Martínez compartió una profunda reflexión sobre la actualidad eclesial, social y económica del país, tras varios días de intensa actividad que incluyeron la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, reuniones regionales en Formosa y la firma de un convenio académico entre la Universidad Católica de las Misiones (UCAMI) y la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción, en Paraguay.
Además, el Obispo participó de la primera reunión anual de la Conferencia Episcopal Argentina, realizada en Pilar, donde señaló que hubo un fuerte espíritu de diálogo y discernimiento. Allí se abordaron temas internos de la Iglesia y también la realidad social del país.
Según relató, uno de los momentos más significativos fue el análisis presentado por especialistas como Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA. “Nos dejó bastante preocupados”, reconoció, al describir un escenario marcado por el desencanto político y la incertidumbre social. “Muchos no quieren volver al pasado, ven pinchado el presente y queda un espacio muy indescifrable”, sostuvo.
Durante un encuentro regional de pastoral familiar realizado en Formosa, el Obispo trabajó junto a representantes del NEA sobre los vínculos familiares en tiempos digitales. “Hoy todos nos manejamos con este aparatito que nos ocupa gran parte del día y nos lleva a adicciones”, afirmó en referencia al teléfono celular.
También, señaló que muchas veces las familias están físicamente juntas; pero cada integrante permanece inmerso en su propio mundo digital. Sobre la inteligencia artificial, sostuvo que se trata de una herramienta útil, pero limitada. Monseñor Martínez, además, se refirió a los recientes episodios de amenazas de tiroteos y pintadas en escuelas, hechos que se replicaron en distintos puntos del país y la región, y pidió evitar respuestas apresuradas.
En vísperas del 1º de Mayo, el Monseñor pidió valorar el trabajo digno y mirar con sensibilidad el sufrimiento social. “A la gente no le alcanza para vivir”, sostuvo, al describir la realidad de trabajadores formales, desempleados, jubilados y familias de clase media.
Asimismo, mencionó el aumento constante de precios, el costo de medicamentos y las dificultades para sostener tratamientos médicos. “Es un momento muy duro”, resumió. Finalmente, convocó a la oración por el País: “El Día del Trabajador es para que recemos mucho por nuestra Patria”.