2026-05-01

San Juan: la Corte confirmó la condena a una odontóloga por extraer 12 muelas a un niño sin consentimiento

El máximo tribunal provincial dejó firme la pena contra María Romina Pellice por mala praxis. El niño tenía 5 años y sufrió secuelas permanentes.

La Justicia de San Juan dejó firme la condena contra la odontóloga María Romina Pellice por un grave caso de mala praxis cometido contra un niño de 5 años, a quien le extrajo 12 piezas dentales sin el consentimiento informado de sus padres.

El fallo fue ratificado por la Corte provincial, que confirmó la pena de un año de prisión en suspenso y un año de inhabilitación para ejercer la profesión, al considerar que la profesional actuó con “imprudencia” y sin justificación médica suficiente.

El hecho ocurrió en 2017, cuando el menor fue atendido inicialmente en el Hospital Rawson por un cuadro de dolor dental y fiebre. Tras una primera intervención y un tratamiento con antibióticos, fue derivado a un sanatorio privado, donde continuó con medicación intravenosa. Posteriormente, la familia acudió a la consulta con la odontóloga, donde se produjo la intervención cuestionada.

Según la investigación judicial, durante una cirugía que se extendió por aproximadamente una hora, la profesional decidió extraer 12 muelas. Al finalizar, la madre recibió un frasco con las piezas dentales, sin haber autorizado un procedimiento de esa magnitud.

Para el tribunal, la conducta configuró un claro caso de mala praxis, no solo por la ausencia de consentimiento informado, sino también por el daño causado. Como consecuencia, el niño quedó con severas secuelas en su salud bucal, afectando su capacidad de masticar, su desarrollo físico y su bienestar emocional.

Pericias médicas y psicológicas incorporadas al expediente confirmaron el impacto permanente de la intervención, tanto a nivel funcional como en la autoestima del menor.

La defensa de la odontóloga había intentado revertir la condena mediante un recurso de casación, pero fue rechazado en todas las instancias. Con la decisión de la Corte, el fallo quedó firme y se cerró la vía de apelación local.

El caso vuelve a poner en foco la importancia del consentimiento informado y los estándares de cuidado en la atención de pacientes pediátricos, especialmente en procedimientos invasivos.

Te puede interesar