La CGT anticipa la escalada de la conflictividad y desde el FreSU reclaman un paro general
Los recientes fallos judiciales favorables a la reforma laboral obligan a la Confederación General del Trabajo (CGT) a recalibrar su estrategia, tanto en el plano jurídico como en el territorial, frente a un Gobierno decidido a sostener una medida que impulsó y logró aprobar en el Congreso. Durante el acto por el Día del Trabajador realizado el jueves en Plaza de Mayo, el triunviro Octavio Argüello anticipó una profundización del conflicto, aunque evitó confirmar una convocatoria inmediata a un paro general. “Basta de tener paciencia, se terminó la paciencia señor Presidente. Se van a profundizar los reclamos”, advirtió. En paralelo, desde el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) cuestionan que la central concentre su estrategia en la vía judicial y reclaman avanzar con una plan de lucha más contundente. En el acto que encabezó este jueves, la CGT compartió un documento en el que describió el complejo escenario laboral actual, atravesado por una reforma laboral que calificó como “regresiva, anticonstitucional y orientada a quitar derechos colectivos e individuales”. Además, trazaron un duro diagnóstico de la situación económica y social, marcado por la caída de la actividad y el consumo, la crisis en sectores clave como la industria, la construcción y el comercio, la falta de políticas de impulso productivo, el cierre de empresas y la pérdida de puestos de trabajo.