2026-05-04

Inflación: prevén desaceleración en abril, pero alertan por presiones en mayo

Las consultoras estiman un IPC cercano al 2,4% en abril, por debajo del 3,4% de marzo. Sin embargo, la suba de tarifas, combustibles y el impacto de la guerra en Medio Oriente complican el escenario a corto plazo.

Luego de que la inflación alcanzara el 3,4% en marzo, distintas consultoras coinciden en que abril mostrará una desaceleración en el ritmo de aumento de precios, lo que representaría un dato favorable para el Gobierno. Las estimaciones más optimistas ubican el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en torno al 2,4% para el cuarto mes del año.

Sin embargo, la tendencia a la baja se dio en un contexto de subas relevantes en alimentos y bebidas hacia el cierre del mes, lo que genera dudas sobre la sostenibilidad de la desaceleración en el corto plazo.

El informe semanal de la consultora LCG indicó que alimentos y bebidas aumentaron 1,3% en la cuarta semana de abril, acumulando tres semanas consecutivas con subas. El promedio mensual móvil de las últimas cuatro semanas se ubicó en 1,7%. Los mayores incrementos se registraron en lácteos, carnes y bebidas, mientras que los panificados mostraron bajas que ayudaron a moderar el índice general.

En la misma línea, la consultora Eco Go relevó una suba semanal del 0,5% en alimentos durante la última semana del mes, luego de dos semanas previas con incrementos del 0,3%. Con estos datos, proyectó un Relevamiento de Precios Minoristas (RPM) del 2,5% para abril.

Por su parte, la consultora C&T estimó una inflación del 2,4% en el Gran Buenos Aires, un punto por debajo del dato de marzo informado por el INDEC. De confirmarse, la inflación interanual bajaría de 32,6% a 32,1%.

Entre los factores que explican la desaceleración, se destaca la menor presión del rubro educación tras el pico estacional de marzo, cuando había registrado un aumento del 12%, frente a cerca del 5% en abril.

En alimentos y bebidas, el incremento fue cercano al 1%, luego de dos meses por encima del 3%. La carne subió 2%, el menor ritmo desde septiembre del año pasado, mientras que frutas y verduras mostraron bajas que contribuyeron a contener el índice.

En cuanto a otros rubros, el transporte aumentó alrededor de 4%, impulsado por los combustibles, mientras que vivienda tuvo menor presión por ajustes más moderados en gas y electricidad. También se registraron subas estacionales en indumentaria por el cambio de temporada.

Presiones en mayo

Pese a la desaceleración de abril, las consultoras advierten que el panorama para mayo es más complejo. El principal factor es el impacto internacional de la guerra en Medio Oriente, que encarece los costos de importación de energía.

Según la consultora Economía & Energía, el precio del Gas Natural Licuado (GNL) y del gasoil podría aumentar hasta un 30% para cubrir la demanda invernal. Esto llevaría el costo del gas a 5,3 dólares por millón de BTU, levemente por encima del año pasado, mientras que la electricidad alcanzaría un costo promedio de 101 USD/MWh.

A nivel local, ya comenzaron a regir aumentos en tarifas y transporte. En el Área Metropolitana de Buenos Aires, los colectivos subieron un 5,4%, mientras que el subte también registró incrementos. A esto se suman ajustes en peajes y nuevas tarifas de gas informadas por el ente regulador.

Las consultoras coinciden en que estos factores —junto con la volatilidad internacional y la necesidad de importaciones energéticas— podrían ejercer presión sobre la inflación en los próximos meses.

En este contexto, el comportamiento de los precios regulados y las decisiones del Gobierno serán claves para determinar si la desaceleración lograda en abril puede sostenerse.

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