Más de 1.000 funcionarios tendrán subas salariales de hasta 123% y cobrarán hasta $8 millones
Más de 1.000 funcionarios del Gobierno nacional percibirán en junio salarios de hasta $8 millones brutos, tras acumular aumentos del 123,8% en los últimos meses como consecuencia del descongelamiento de sus haberes.
La medida se implementó a partir del decreto 931/2025, firmado por el presidente Javier Milei, que habilitó la actualización de remuneraciones del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ministros, secretarios, subsecretarios y otras autoridades del Poder Ejecutivo.
El esquema alcanza a un amplio universo de cargos: nueve ministros, la secretaria general Karina Milei, secretarios de Estado, titulares de organismos, empresas públicas y entes autárquicos.
Según los datos disponibles, los salarios permanecían congelados desde hacía casi dos años. Con la actualización, se aplicaron incrementos equivalentes a las paritarias del sector público: un 73% correspondiente a 2024 y un 25% acumulado en 2025, más ajustes mensuales.
En el caso de los ministros, el salario bruto pasó de $3,5 millones en diciembre a más de $8 millones en mayo, monto que se percibirá en junio. Los secretarios y subsecretarios también registraron subas similares, con ingresos que superan los $7 millones y $6,7 millones respectivamente.
La excepción dentro del esquema son el Presidente y la vicepresidenta Victoria Villarruel, cuyos sueldos se mantienen sin modificaciones desde el inicio de la gestión.
En ese sentido, Milei afirmó: “¿Saben a quién es al que peor le fue en esta economía en términos reales? A mí, que soy el único que no se modificó el sueldo desde que asumí”.
Desde el Gobierno justificaron la medida en la pérdida de poder adquisitivo, la necesidad de evitar la salida de funcionarios y el retraso salarial acumulado. “No hubo retroactivo, el aumento fue sobre el sueldo de enero, cobrado en febrero. Y desde ahí se ajusta por paritaria”, explicaron fuentes oficiales.
Asimismo, señalaron que el criterio incluye una cláusula que suspende los aumentos en caso de romperse el equilibrio fiscal.
La decisión se da en un contexto de debates previos sobre los salarios de la política. En 2024, el Ejecutivo había dispuesto un congelamiento inicial y luego retrocedido en un intento de actualización, en medio de cuestionamientos públicos.
Actualmente, los ingresos de funcionarios vuelven a ubicarse en el centro de la discusión, en paralelo a los ajustes económicos y la evolución de la inflación.