Brasil volvió a batir un récord en producción de petróleo y gas
Brasil consolidó su posicionamiento como potencia energética al registrar en marzo un nuevo récord en la producción de petróleo y gas natural, según datos de la Agencia Nacional de Petróleo, Gas y Biocombustibles (ANP).
El país alcanzó un promedio diario de 5,5 millones de barriles equivalentes de hidrocarburos, superando tanto la marca de febrero como el registro del mismo mes de 2025. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por la explotación de los yacimientos del presal y por el rol central de Petrobras.
En detalle, la producción de petróleo llegó a 4,24 millones de barriles diarios, lo que representa un incremento del 17,3% interanual y del 4,6% respecto a febrero. En paralelo, la extracción de gas natural alcanzó los 204,1 millones de metros cúbicos diarios, con una suba del 23,3% frente a marzo del año anterior.
El peso del presal
Los campos marítimos del presal fueron determinantes: concentraron el 79,9% de la producción total y marcaron un nuevo récord con 4,4 millones de barriles equivalentes diarios.
Desde 184 pozos ubicados en estas áreas, se extrajeron 3,41 millones de barriles diarios de petróleo y 160,6 millones de metros cúbicos de gas natural. Este segmento creció un 19% interanual, consolidando su papel como motor del sector.
Campos y empresas clave
Entre los yacimientos más productivos se destacó el campo de Búzios, en la cuenca de Santos, con 886.000 barriles diarios de petróleo. En tanto, el campo Mero lideró la producción de gas natural con 42 millones de metros cúbicos diarios.
Petrobras concentró el 88,2% de la producción total, ya sea de forma directa o en consorcios. También participaron otras compañías como Equinor y TotalEnergies.
Operación y eficiencia
La actividad hidrocarburífera involucró a 49 empresas en más de 250 áreas productivas. Las zonas marítimas concentraron el 98% del petróleo y el 87,8% del gas.
Además, se destacó una mejora en la eficiencia: el 97,3% del gas fue aprovechado para consumo, mientras que la quema se redujo significativamente, lo que refleja una optimización en el uso de recursos.
El crecimiento sostenido del sector refuerza el rol estratégico de Brasil en el mercado energético global.