En la Semana de la Higiene de Manos, destacan la prevención como herramienta fundamental
En el marco de la Semana de la Higiene de Manos, desde el Hospital Materno Neonatal, destacaron la importancia de incorporar este hábito simple pero fundamental como una de las herramientas más efectivas para la prevención de enfermedades.
Lavarse las manos correctamente, con agua y jabón, es una acción cotidiana que puede marcar una gran diferencia en la salud individual y colectiva. A pesar de su sencillez, sigue siendo una de las medidas más eficaces para cortar la cadena de transmisión de virus y bacterias.
En este sentido, la jefa de Infectología y Control de Infecciones del Hospital Materno Neonatal, Rosa Ramírez, sostuvo que, “ante cualquier acción que emprendamos, tenemos que tener básicamente el cuidado de nuestros pacientes, en el caso del hospital o nosotros, en la vida diaria, tenemos que realizarnos la higiene de manos, que es una medida muy simple, muy efectiva, para prevenir las infecciones”.
Teniendo en cuenta que las manos son una de las principales vías de contagio, ya que entran en contacto con superficies, objetos y personas durante todo el día, la profesional de la salud, subrayó que “es una práctica que se debe mantener toda la vida, cuando los pacientes tienen las defensas bajas, como en el caso de los recién nacidos, hay que extremar más todavía los cuidados, lógicamente, porque el organismo no tiene cómo defenderse.
Entonces, como vivimos en un mundo rodeado de gérmenes, tenemos que tratar de que la menor cantidad de gérmenes posibles les afecte a nuestros pacientes o a nosotros mismos”. Cabe resaltar que la campaña continúa concientización continúa hasta mañana con la “Semana de la Higiene de manos”, con diversas actividades que promueven este hábito desde la infancia.
Finalmente, Ramírez, instó a “lavarse las manos con agua y jabón, en todo momento, antes de comer, después de ir al baño, antes de preparar los alimentos, ya que sin una higiene adecuada, pueden transportar microorganismos que ingresan al cuerpo a través de la boca, la nariz o los ojos”.
Promover este hábito desde la infancia y sostenerlo en todos los ámbitos hogar, escuela, trabajo y centros de salud es clave para construir comunidades más saludables. En un contexto donde la prevención cobra cada vez más relevancia, el lavado de manos se consolida como una práctica esencial, accesible y al alcance de todos.