2026-05-06

El 56,8% de las familias no logró cubrir la canasta alimentaria en abril

La inflación de abril mostró una desaceleración, aunque no representa un alivio real para los hogares, ya que el freno en los precios aparece atado a la caída del consumo, la pérdida de poder adquisitivo y la mayor dependencia del crédito y la asistencia estatal para cubrir necesidades básicas. Tal es así, que más de la mitad de los hogares no logró cubrir la canasta básica.

El índice de precios al consumidor (IPC) avanzó 2,6% en abril, según la medición del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE), lo que implica una baja de 0,7 puntos porcentuales (p.p) respecto a marzo, aunque se explica por una menor presión estacional en educación tras el inicio de clases, una moderación en tarifas de vivienda y servicios —cuyos aumentos pasaron del 5,6% al 3,9%— y una desaceleración en alimentos y bebidas, que mermaron del 3,6% al 2,1%.

Sin embargo, el informe advierte que este último punto no responde a una mejora estructural, sino a la contracción de la demanda por el deterioro del ingreso real. En el acumulado del año, la inflación ya alcanza el 12,1%, superando en 2,1 p.p lo previsto en el Presupuesto 2026 para todo el período.

En paralelo, el valor de la Canasta Básica Total (CBT) para un hogar tipo de cuatro integrantes -que determina la línea de pobreza- se ubicó en $1.876.722, mientras que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) —que marca la línea de indigencia— alcanzó los $1.029.591, tras una suba mensual del 2,1% y un incremento acumulado del 13,9% durante 2026. Ese encarecimiento de las condiciones mínimas de vida se traduce en un cuadro social cada vez más crítico.

Según la encuesta de hogares del IETSE, el 56,8% de las familias no logró cubrir la canasta alimentaria en abril. Entre quienes sí pudieron hacerlo, el 71,4% necesitó asistencia estatal, ya sea a través de transferencias como la Asignación Universal por Hijo (AUH) o programas alimentarios.

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