La FIFA cambia de socio: Fanatics reemplazará a Panini en el negocio de las figuritas del Mundial
La FIFA anunció un acuerdo histórico con la empresa estadounidense Fanatics, que se convertirá en la nueva licenciataria exclusiva para producir y comercializar figuritas, cartas coleccionables y juegos vinculados a los torneos oficiales de fútbol a partir de 2031.
El pacto marca el final de la histórica relación entre la FIFA y Panini, compañía italiana que estuvo ligada a los álbumes mundialistas durante más de 60 años y que se convirtió en un símbolo de cada Copa del Mundo para millones de fanáticos alrededor del planeta.
La nueva alianza incluye tanto productos físicos como coleccionables digitales y será desarrollada a través de Fanatics Collectibles, utilizando la marca Topps, adquirida por la empresa en 2022.
Además de los tradicionales álbumes y trading cards, el acuerdo contempla derechos exclusivos sobre nombres, imágenes y autógrafos de futbolistas de selecciones nacionales participantes de los torneos FIFA.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, destacó la importancia comercial y tecnológica del convenio. “La capacidad de innovación de Fanatics permitirá a los fans interactuar de una manera nueva y significativa con sus equipos y jugadores favoritos”, afirmó.
También remarcó que este tipo de acuerdos representa una nueva fuente de ingresos para el organismo. “Nos proporciona otra importante fuente de ingresos comerciales que, como siempre, reinvertimos en el fútbol”, sostuvo.
Por su parte, el fundador y CEO de Fanatics, Michael Rubin, calificó el acuerdo como “histórico” y aseguró que el objetivo es transformar la experiencia de los coleccionistas y fanáticos del fútbol a nivel mundial.
“El fútbol global representa la mayor oportunidad de crecimiento en el deporte”, señaló Rubin.
Como parte del convenio, Fanatics también prometió distribuir más de 150 millones de dólares en coleccionables gratuitos destinados al desarrollo del fútbol juvenil en distintos países.
El acuerdo establece que el Mundial de 2030, organizado por España, Portugal y Marruecos, será el último torneo cuya colección oficial estará en manos de Panini.
La salida de la histórica empresa italiana se produce además en medio de una batalla judicial con Fanatics en Estados Unidos por derechos comerciales relacionados con la NBA y la NFL. Ambas compañías mantienen demandas cruzadas por supuestas prácticas monopólicas y competencia desleal.
Panini había iniciado su vínculo con la FIFA en el Mundial de México 1970 y desde entonces sus álbumes se transformaron en una tradición inseparable de cada Copa del Mundo.